
FICHA TÉCNICA
Dirección: Seth MacFarlane
Guion: Seth MacFarlane, Alec Sulkin, Wellesley Wild; basado en una historia de Seth MacFarlane
Producción: Scott Stuber, Seth MacFarlane, John Jacobs, Jason Clark
Dirección de fotografía: Chael Barrett
Montaje: Jeff Freeman
Diseño de vestuario: Debra McGuire
Música: Walter Murphy
Supervisor de efectos visuales: Blair Clark
FICHA ARTÍSTICA
John Bennett: Mark Whalberg
Lori Collins: Mila Kunis
Ted (voz): Seth MacFarlane / Santi Millán
Rex: Joel McHale
Donny: Giovanni Ribisi
Guy: Patrick Warburton
Thomas: Matt Walsh
Tami-Lynn: Jessica Barth
Narrador: Patrick Stewart
John de niño: Brett Manley
Norah Jones
Argumento:
John Bennett, un hombre hecho y derecho que, de niño, deseó con todo su ser que su adorado osito de peluche cobrara vida. Pero han transcurrido casi 30 años y el cuento de hadas ya no da más de sí. Ted se resiste a abandonar a John y saca de quicio a Lori Collins, la novia de John, que empieza a perder la paciencia.
Para colmo, el hecho de que a John no parezca preocuparle su futuro profesional y se pase la vida fumando porros con Ted tampoco sirve para calmar a Lori. Mientras tanto, John intenta encontrar la mejor manera de hacer frente a eso que llaman “edad adulta” y necesitará la ayuda de su juguete de infancia para dar el salto de hombre-niño a hombre.

Ted es irreverente, fuma, bebe, se liga a las tias más chonis que encuentra… vamos, que es una mala influencia y si encima resulta que es tu mejor amigo y tú ya eres un adulto, pues peor todavía, porque la madurez no termina de llegar nunca.
El dilema entre vivir la vida o ser responsable, esto es lo que nos encontramos aquí, pero claro, no es tan sencillo porque tenemos a un adorable oso de peluche, adorable sólo en apariencia, porque abre la boca y sube el pan, que interfiere aunque sea inconscientemente en la pareja protagonista, especialmente en John, y claro, pasa lo que pasa, que entre lío y fiesta y desfase y fiesta, nos damos el morrón con el toque dramático de la película.

No quiero menospreciar a nadie, pero si tenéis oportunidad, es preferible que la veáis en versión original para que muchos chistes y la gracia que tiene el susodicho Ted no se pierda por el camino, una pena que MacFarlane no sepa hablar español, seguramente le hubiera dado otro toque.
En fin, que además de chistes escatológicos, de mal gusto, sexuales, alusiones a la droga, cameos ochenteros y nostalgias varias, Ted funciona. No deja de ser una comedia políticamente incorrecta en la que poco importa lo que piensen los que están al otro lado, no obstante, sigue en la línea de Padre de familia, así que si eres fan de la serie, Ted no va a decepcionarte. Y si no lo eres, no te decepcionará su falta de ética.
No es que sea la panacea en comedia, pero a falta de mejores risas, al menos unas que sean con humor gamberro.
P.D: No os perdáis el personaje de Giovanni Ribisi.

