Un nuevo
estudio, publicado por "Science Translational Medicine", sugiere
que la hidrocefalia puede estar provocada por niveles anormales de ácido
lisofosfatídico, un lípido de transmisión sanguínea que puede entrar en el
cerebro en altas concentraciones durante episodios de sangrado y causar daños
en el desarrollo de las células cerebrales. Esto proporciona una prueba de
concepto para el tratamiento médico de esta enfermedad y también sugiere que
este mecanismo de participación de LPA podría ser relevante para otros
trastornos neurológicos asociados con el desarrollo cerebral alterado. El LPA
se produce normalmente en la fase rápida del crecimiento cerebral del feto y
parece ser importante para el desarrollo normal de las células neurales.Sin
embargo, cuando los científicos añadieron concentraciones superiores de LPA a los
cerebros de fetos, encontraron un inesperado efecto en el desarrollo cerebral.
Cuando examinaron los recién nacidos, se sorprendieron al ver que tenían
cerebros grandes y llenos de líquido, lo que avala que el LPA induce la hidrocefalia. En una demostración final, el
equipo trató varios fetos normales de ratones con un compuesto que bloquea la
activación de uno de los dos tipos de receptores de LPA y encontró que pese a
la exposición al lípido, sus signos de hidrocefalia estaban reducidos de manera
considerable.
Revista Salud y Bienestar
Un nuevo
estudio, publicado por "Science Translational Medicine", sugiere
que la hidrocefalia puede estar provocada por niveles anormales de ácido
lisofosfatídico, un lípido de transmisión sanguínea que puede entrar en el
cerebro en altas concentraciones durante episodios de sangrado y causar daños
en el desarrollo de las células cerebrales. Esto proporciona una prueba de
concepto para el tratamiento médico de esta enfermedad y también sugiere que
este mecanismo de participación de LPA podría ser relevante para otros
trastornos neurológicos asociados con el desarrollo cerebral alterado. El LPA
se produce normalmente en la fase rápida del crecimiento cerebral del feto y
parece ser importante para el desarrollo normal de las células neurales.Sin
embargo, cuando los científicos añadieron concentraciones superiores de LPA a los
cerebros de fetos, encontraron un inesperado efecto en el desarrollo cerebral.
Cuando examinaron los recién nacidos, se sorprendieron al ver que tenían
cerebros grandes y llenos de líquido, lo que avala que el LPA induce la hidrocefalia. En una demostración final, el
equipo trató varios fetos normales de ratones con un compuesto que bloquea la
activación de uno de los dos tipos de receptores de LPA y encontró que pese a
la exposición al lípido, sus signos de hidrocefalia estaban reducidos de manera
considerable.
