Revista Opinión
Vivimos
en una época extraña: sabemos cada vez
más cosas sueltas, pero cada vez entendemos menos el conjunto. La
ciencia se especializa, el conocimiento se divide en disciplinas cada vez más
estrechas, la información nos llega en fragmentos dispersos y cedemos al hecho
de prestar atención a estímulos dispersos y discontinuos. En este vídeo
exploramos una idea profunda: pensar,
al contrario de lo que parece favorecer nuestra cultura, consiste en reunir en
unidad lo que aparece disperso. Desde la psicología y la filosofía,
veremos cómo la mente humana tiende naturalmente a ordenar el caos de la
realidad simplificándola mediante conceptos y categorías. Ortega y Gasset,
Nietzsche o María Zambrano reflexionaron sobre esta necesidad de dar forma y sentido a la multiplicidad del
mundo. Sin embargo, muchos personajes del siglo XX abrieron la puerta de
un fenómeno inquietante: el que significa que la cultura moderna parezca haber
entrado en una “época de fragmentos”,
como expresamente lo decía Marcel Duchamp. Lo cual plantea una pregunta
importante: ¿puede el ser humano vivir
psicológicamente sano en una cultura donde todo aparece disperso y sin unidad?
