El futbolista, que disputó el Mundial de 2002, llegó inconsciente al hospital el pasado martes tras desmayarse a los 35 minutos de entrenamiento y tuvieron que ponerle respiración asistida. El presidente del Matsumoto Yamaga, Hiroshi Otsuki, explicó a la prensa nipona que la familia había informado al club del fallecimiento del jugador.
