
La receta de hoy son unas galletas sin complicaciones, pero con un exquisito resultado.
Hay masas que son delicadas o engorrosas y de largas elaboraciones porque necesiten
manipulaciones o preparaciones especiales, o descansos en el frigorífico, levados, etc.
En este caso, la masa es muy maleable, los ingredientes muy básicos y se preparan de un tirón:
amasar, formar, hornear, enfriar ¡¡y disfrutar!!
Tienen un bonito aspecto, y son tiernas por dentro, crujientes por fuera y con un ligero y rico sabor a limón.
Perfectas para las fiestas que se avecinan:
se pueden preparar con bastante antelación, y no hay que ser ningún expert@.
¿Se le puede pedir más a una galleta? 😋




- Batir los huevos con el azúcar hasta que éstos doblen su volumen.
- Añadir el aceite, ralladura y zumo de limón y mezclar.
- Incorporar la harina, levadura y sal tamizados.
- Mezclar todos los ingredientes, y amasar hasta lograr una textura fina y suave.

- Formar bolitas, rebozar con abundante azúcar glas y colocar en la bandeja del horno.

- Hornear a 180º unos 15 minutos. No cocer demasiado para que resulten tiernas y crujientes. Dependiendo de los hornos, suelen están cocidas cuando comienzan a craquelar (a los 13/15 minutos de horneado).
- Sacar del horno, dejar enfriar sobre una rejilla metálica y guardar en un recipiente hermético.

