«El infierno que inventamos»
Pocas ideas dicen tanto de una civilización como aquello que imagina cuando piensa en el destino de los muertos. El infierno es, en este sentido, mucho más que un lugar de castigo: es un espejo en el que cada época ha proyectado sus miedos, sus culpas, sus esperanzas y, sobre todo, su particular idea de la justicia. En Historia del infierno, Georges Minois sigue las metamorfosis de ese territorio oscuro para descubrir que, detrás de sus demonios y sus tormentos, se encuentra siempre una pregunta profundamente humana: ¿qué ocurre con el mal cuando la vida termina?
¿qué ocurre con el mal cuando la vida termina?
El recorrido comienza en las antiguas culturas y muestra enseguida que no existe un único modelo de infierno. Las religiones orientales ofrecen concepciones particularmente reveladoras. En el hinduismo y el budismo, por ejemplo, los mundos infernales pueden ser espacios de sufrimiento terrible, pero no necesariamente eternos. El castigo se inscribe en el karma y en el ciclo de las existencias: incluso el infierno está sometido al tiempo. Frente a la condenación definitiva, aparece así otra posibilidad: el sufrimiento como etapa de un proceso cósmico de purificación y transformación.
La tradición bíblica modificará profundamente este imaginario. El cristianismo, especialmente, hará del infierno una de las piezas fundamentales de su concepción moral del universo. La existencia de un castigo después de la muerte permite pensar una justicia que no siempre se cumple en este mundo: el inocente puede ser recompensado y el culpable, finalmente, juzgado. Pero esa misma idea abre un abismo teológico que Minois no esquiva: ¿cómo puede una eternidad de sufrimiento conciliarse con la misericordia divina? La historia del infierno cristiano es también la historia de este incómodo problema.
El cristianismo, especialmente, hará del infierno una de
las piezas fundamentales de su concepción moral del universo.
En la Edad Media, el infierno adquiere una presencia casi física. Ya no es únicamente una doctrina: es un paisaje. Las visiones del más allá, los sermones, las imágenes y la literatura describen con una imaginación extraordinaria los tormentos reservados a los condenados. El miedo se convierte en pedagogía religiosa y el infierno en una poderosa herramienta para recordar al creyente que sus actos poseen consecuencias eternas. Pero hay algo más: aquellas imágenes despiertan una fascinación que supera la finalidad moral que las originó. El infierno empieza a formar parte de la imaginación occidental.
En la Edad Media, el infierno
empieza a formar parte de la imaginación occidental.
La modernidad irá despojándolo de su geografía. La Reforma, la Ilustración, el racionalismo y la secularización debilitan la creencia en un lugar material de condenación. Sin embargo, el infierno no desaparece. Durante los siglos XIX y XX cambia de domicilio. Se instala en la conciencia, en la angustia, en la historia, en las sociedades sometidas a la violencia y, finalmente, en las relaciones entre los seres humanos. La literatura y la filosofía moderna no dejan de reinventarlo precisamente cuando dejan de creer en él como realidad sobrenatural.
Esta es quizá la gran intuición de Minois: el infierno sobrevive a las creencias que lo hicieron posible. Cada época lo transforma porque cada época necesita responder de una manera distinta al sufrimiento, a la culpa y a la injusticia. Cuando el infierno deja de estar bajo tierra o más allá de la muerte, puede aparecer dentro de nosotros o entre nosotros.
Por eso la historia que cuenta Minois no es únicamente la historia de un lugar que quizá no exista. Es la historia de una necesidad que sí existe: la de imaginar que el mal, algún día y de algún modo, tendrá que ser juzgado.
Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.
El autor:
Georges Minois (Athis-Mons, 1946) es catedrático, doctor en Historia y Letras y miembro del Centro Internacional de Investigaciones y Estudios Transdisciplinarios (CIRET). Autor de numerosas obras en las que reflexiona sobre la espiritualidad y la trascendencia del individuo, se ha consolidado como uno de los grandes historiadores de las ideas y de los comportamientos colectivos de Occidente.
El libro:
Historia del infierno (título original: Histoire de l’enfer, 1994) ha sido publicado por Ediciones Siruela en su Colección Biblioteca de Ensayo / Serie mayor 161. Traducción de Susana Prieto Mori. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 168 páginas.
Como complemento pongo un vídeo en francés titulado Histoire des enfers de Georges Minois.
Para saber más:
https://fr.wikipedia.org/wiki/Georges_Minois
