La polaridad entre lo psicológico y lo sobrenatural, la tenebrosa pero recargada puesta en escena y los actores de renombre de la talla de Clive Owen, son los puntos fuertes de esta producción española con pretensiones de alcanzar altas cotas internacionales. El punto débil es una historia que resulta algo confusa y precipitada, dando la impresión de que el desarrollo y la personalidad de los personajes se ha forzado para que encajen en la trama sin importar la incongruencia de sus actos y pensamientos con lo que les va sucediendo. En definitiva, un envoltorio bonito con un contenido mejorable que convierten esta ficción en un largometraje de terror meramente aceptable que no alcanza el aprobado.
Mi puntuación: 4/10

