De pañuelos, rondas y escraches a plantación de árboles y barbijos intervenidos. A 46 años del genocidio perpetrado por la dictadura cívico-militar argentina, con secuelas devastadoras y un deterioro social agudizado hasta el momento actual, es importante darnos cuenta que muchas veces es la creatividad, la cultura y el arte la mejor manera de oponerse a las violencias de todo tipo. Por ello copio una nota aparecida en Página/12 que pone luz sobre algo que no nos damos cuenta porque lo tenemos internalizado y lo hemos mamado desde nuestra infancia: la creatividad contra la muerte, y en ese contexto referentes de organismos rememoran las acciones e iniciativas artísticas que acompañaron al reclamo por la Memoria, Verdad y Justicia a lo largo de la historia. Somos herederos de las heroicas luchas de resistencia de nuestro pueblo, de ahí venimos, pero también es hora de preguntarnos adonde vamos y cuales son nuestras herramientas para enfrentarnos al modelo extractivista-dependiente (formato que adopta el capitalismo financiero en el Tercer Mundo) impuesto por el Terrorismo de Estado y que perdura hasta nuestros días. Y como decía el Flaco, cuidado cuando el arte ataque!Por María Daniela Yaccar

"La creatividad comienza el primer día en que salís a la calle a buscar a tu familiar. Salvo lo normal --ir a la comisaría o al juzgado-- no sabíamos qué hacer. No nos tomaban las denuncias. De ahí vino la creatividad", dice a Página/12 Graciela Lois, de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas. "La propuesta de dejar marcas y proponer acciones o actividades artísticas que acompañen la movilización y los reclamos viene de larga data. La instalación del pañuelo como símbolo es el faro de todo lo que vino después", agrega Charly Pisoni, de HIJOS.
El pañuelo blanco

"Antes del uso de los pañuelos las Madres tuvieron una acción muy simbólica: en la primera marcha a Luján donde se encontraron se pusieron un clavo en la solapa del saco que llevaban, a modo de identificación", recuerda Ludmila da Silva Catela, doctora en Antropología Cultural que entrevistó a Madres en torno a este tema para su tesis. "El pañuelo blanco como símbolo de los pañales de sus hijos es una cuestión muy ligada a la vida, en oposición al pañuelo negro que siempre usaron las mujeres frente a la viudez, representando la muerte. Después llevó bordado el nombre de sus hijos: eso es importante. La lucha era colectiva y también individual. Lo interesante es cómo los organismos transforman objetos cotidianos y banales en objetos políticos y sagrados. Esto tiene que ver con la materialidad de la memoria." También en esta tendencia se inscribe el portar las fotos de los desaparecidos en las movilizaciones.
"Como no nos dejaban al principio unirnos en grupos teníamos que estar caminando permanentemente. Queríamos identificarnos de alguna manera. Decidimos ponernos algo en la cabeza. Nos poníamos algo blanco de nuestros hijos... un pañal o lo que fuere. En un momento unificamos todo eso e hicimos los pañuelos", evoca Carmen Lareu, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. Esta creatividad, claro, pudo y puede chocar con la monstruosidad que hay enfrente. Dos ejemplos de esto da Claudia: "Hubo un momento en que en toda la reja de la Esma hicimos figuras de los desaparecidos. Por supuesto al poco tiempo fue retirado. Hace unos días estuve en un homenaje que se hacía por mi hija en la calle. Tiraron de los balcones unos bidones de agua y ensuciaron los pañuelos. Las fuerzas de izquierda tenemos que unirnos para el momento de votar, para que la cosa no se vuelva a repetir. Tengo mucho temor".
Las rondas

"Aún en los momentos en que corre peligro tu vida, en que se supone que uno está bloqueado, fuimos creativas las Madres. Una cosa que me llama la atención es que los padres se quedaban en la casa. Me acuerdo de la primera vez que le dije a mi marido que íbamos a reunirnos en la catedral. Tengo la cara de él, su mirada en la cabeza. Sus ojos tenían miedo. Murió hace 35 años, nunca pudo volver a nombrar a su hija. Murió de inanición, porque dejó de comer. Si hubiera venido conmigo a la plaza hubiera vivido más. No íbamos en silencio. Teníamos consignas, sacás, le ponés palabras. Silvia no hubiera querido una madre taciturna y sombría", dice Ledda, que tiene 83 años y también fue secuestrada en la dictadura, como su marido.
Mar de pañuelos

En torno a la colectivización del símbolo, la marcha del 2 x 1 fue un hecho "bisagra", de acuerdo a Longoni, también investigadora del Conicet. "La iniciativa de llevar pañuelos se propagó por redes sociales anónimamente, y Madres-Línea Fundadora decidió aceptarla, con la condición de que nadie se pusiera el pañuelo en la cabeza. Tuvieron una proyección impresionante de la imagen que se iba a componer: si hay una foto que circuló internacionalmente es ese momento en que levantamos los pañuelos. Una multitud performativa. El otro sector de Madres planteó que no había que llevar pañuelo: muchas veces ha habido debates en torno a estos recursos", analiza. Ambas investigadoras coinciden en que el pañuelo verde del Aborto Legal, Seguro y Gratuito recibió la influencia del pañuelo blanco.
El Siluetazo

Los escraches junto al Grupo de Arte Callejero y Etcétera

"Con el surgimiento de HIJOS, al ser una agrupación juvenil, en los noventa, empezamos a plantearnos formas de comunicar distintas a las que venían realizando los organismos, para interpelar a la juventud", cuenta Pisoni. Los escraches a genocidas eran acompañados de acciones artísticas: había murga, recitales, teatro, stand-up entre otras expresiones, "un bagaje artístico que no solía haber en otras marchas". "Fue un momento histórico asociado a la irrupción de HIJOS y los momentos de impunidad, cuando había un discurso del silencio, del miedo, ya que no se habían abierto los juicios", contextualiza. "Con el escrache aparece la fiesta. Mucha gente empatizó con eso. No era una marcha aburrida, para abajo, tenía que ver con lo festivo", recuerda Carolina "Charo" Golder, del GAC.
Dos colectivos artísticos trabajaron codo a codo con HIJOS en esta etapa: el grupo Etcétera con sus grotescas performances teatrales y el GAC, que desde 1998 generó la gráfica de estos acontecimientos. Se trata de los característicos carteles que subvierten el código vial, simulando ser una señal de tránsito habitual (por su forma, color, tipografía) para señalar, por ejemplo, la proximidad de un excentro clandestino de detención, el hogar de un genocida, los lugares de los que partían los vuelos de la muerte, los sitios donde funcionaron maternidades clandestinas. Anteriormente, el GAC se había enlazado a los docentes de la Carpa Blanca. "El grupo no venía de una práctica política clásica, sino de una expresión meramente visual, de intervenciones urbanas. Cuando irrumpe la práctica del escrache nos contagia para pensar de qué forma aportar desde la imagen", dice Charo. "Todo venía muy en silencio. El escrache viene a despabilar los cuerpos, a poner ritmo a la nada que había en ese momento. No había mucho para hacer. El peronismo era un desastre, el resto también. El feminismo tampoco era lo que es hoy", completa para pintar el clima de época. El lenguaje del GAC se plasmó luego en otros soportes, como volantes, calcomanías, remeras. Es muy común ver en las marchas actuales la remera de "Juicio y castigo" con la imagen de la autoría del grupo. Era la consigna principal de los escraches. Se había impuesto después de la de "aparición con vida".
La búsqueda de Abuelas

La pandemia

“Marchamos con barbijo y nos cuidamos con memoria” es la consigna para este jueves. Se invita a intervenir los tapabocas con alguna de estas leyendas: "Nunca más", "Son 30 mil", "Dónde están". "Queríamos marchar pero nos preocupaba que la gente se descuidara al acompañarnos. No queríamos volver atrás con tanto cuidado y que sea contradictorio con nosotros mismos. Fue una salida interesante, como todas discutida por todos los organismos", explica Lois.
Con todo, "la cuestión de imprimir belleza al recuerdo de los desaparecidos estuvo siempre presente", concluye Da Silva Catela. La creatividad del movimiento de derechos humanos en la Argentina a lo largo de todos estos años es distintiva, coinciden los entrevistados. Según Longoni, incluso, "ha sido referencia para otros contextos y movimientos, que asumen estos recursos, los adaptan y resitúan".María Daniela Yaccar

