
“Sólo tras de haberse señalado un fin lejano aparecen las finalidades inmediatas. Esa lejana luz es claridad que recae sobre las circunstancias inmediatas y las ordena, las hace cobrar sentido” (María Zambrano[1]).
“Cuando era estudiante leí un libro acerca de la literatura española contemporánea que recogía la anécdota de un campesino que, al subirse a un vagón de tercera y descargar el inmenso bulto que llevaba encima, exclama: ‘¡Qué lejos está todo!’. Me impresionó tanto esa frase, que con ella titulé un capítulo de mi primer libro en rumano” (Emil M. Cioran(2)).
[1] María Zambrano: “Persona y democracia”, Madrid, Siruela, 1996, pág. 44.
[2] Emil M. Cioran: “Conversaciones”. Tusquets. Barcelona. 1996, p. 94.
