
Désmido, un alga carofita unicelular (Netrium).
La composición de la membrana celular
¿Cómo podemos entender cómo se organiza la célula? La aproximación más concreta que tenemos de contestar esta pregunta es a través de un modelo que nos permita explicar lo que vemos en la realidad. El principal problema que surgió una vez que se estableció la existencia de la célula era el esclarecimiento de la naturaleza de la membrana celular.
La principal función y la más evidente de la membrana celular es delimitar el tamaño y forma de la célula, separando su contenido del medio externo. Incluso, durante las escenas que describimos anteriormente, las únicas células con una membrana celular visible y distinguible son las vegetales, mientras que en las células animales no era posible discernir la membrana celular, pero de acuerdo con la teoría celular era hipotetizado que debía existir tal estructura en las células animales.La primera persona en adentrarse en el estudio de la membrana celular fue Moritz Traube (1826-1894), un fisiólogo químico alemán que abordó múltiples áreas de la química de la vida. En 1864, Traube logró crear la primera membrana semipermeable artificial; por aquel entonces era claro que la membrana, que limitaba y separaba la célula de su medio, debía permitir el paso de agua y e nutrientes hacia el interior, por lo que debía ser semipermeable, es decir, permitir el flujo de agua y solutos deseables, pero impedir la entrada de compuestos tóxicos o innecesarios.

Los cristales de ferrocianuro de potasio se colocan en una solución acuosa de sulfato de cobre (izq.) que posteriormente comienzan a crecer (der.).
La confirmación de que era posible obtener membranas de esa naturaleza la obtuvo Traube al crear membranas semipermeables artificiales (o célula de Traube) al mezclar compuestos orgánicos e inorgánicos. Por ejemplo, al colocar pegamento en ácido tánico obtenía burbujas que crecían conforme el agua entraba en su interior; también sucedía lo mismo cuando mezclaba soluciones de cobre con ferrocianuro de potasio, y cuando esta “célula” era colocada en un medio con sulfato de cobre disuelto en agua, comenzaba a crecer y a fragmentarse en burbujas más pequeñas. Dentro de la célula se concentraba el ferrocianuro de cobre, que era incapaz de salir, pero tanto el agua como el sulfato de cobre eran capaces de entrar. Fue así que Traube descubrió los principios de difusión y de ósmosis que explicamos anteriormente. Sin embargo, aunque Traube comprobó la existencia de las membranas semipermeables, no fue capaz de explicar los componentes de la membrana celular e hipotetizó que se trataba de una interacción química entre la fase del protoplasma (interior de la célula) y el fluido extracelular.Gracias a los trabajos de Traube, otros fisiólogos y químicos lograron explicar el proceso de ósmosis que se podía observar en las células vegetales; hacia la segunda mitad del siglo XIX empezaron a surgir los primeros candidatos para componer la membrana celular: los lípidos.

Micrografía electrónica de una
vesícula de lípidos. Las dos bandas
oscuras son las dos capas o membranas
de lípidos que separan el exterior del
interior.

Alga clorofita del género Spirogyra, llamada así por la distribución en
espiral de los cloroplastos, que se aprecian en esta fotografía.
Diecisiete años después, el químico y físico estadunidense Irving Langmuir (1881-1957) publicaba un artículo que le catapultaría en 1932 a ganar el Premio Nobel de Química. Langmuir realizó un modelo de la estructura molecular del aceite que consistía en una cadena alifática con un grupo hidrofílico en un extremo (ya fuera un alcohol o un ácido). Hay que hacer una pausa para reflexionar en el punto de la historia en que nos encontramos. Los avances del microscopio permitían empezar a dilucidar con más y más detalle la estructura fina de las células, pero las moléculas estaban completamente fuera del alcance. La estrategia de la química consistía en analizar la composición química de una sustancia a través de reacciones químicas y, hacia principios del siglo XX, con los análisis de la interacción de la radiación (como los rayos catódicos, los rayos gama o la luz) con las substancias (a esto se le conoce como espectroscopia). Una vez que se reunían estos datos, se diseñaban modelos que explicaran las propiedades químicas y físicas así como la estructura.Entonces, en el tiempo de Langmuir, no había aún un modelo de un lípido como los que se ilustraron anteriormente. El modelo de Langmuir de una cadena hidrofóbica y una cabeza hidrofílica explicaba el fenómeno de la repulsión y la tensión superficial: las cadenas hidrofóbicas se atraían entre ellas y se agrupaban para repeler en conjunto al agua, mientras que las cabezas hidrofílicas interactuaban con el agua en la superficie y formaban así la capa lipídica. El grosor de la película podía ser determinada si se tenía un volumen y área conocido del aceite, que Langmuir midió modificando la artesa inventada por Pockels, que se denomina como artesa Langmuir-Blodgett, nombrado así para honrar también a Katherine Blodgett, física británica y primera mujer en recibir un doctorado de la Universidad de Cambridge (hasta 1926). Blodgett había descubierto que si sobre la artesa uno hacía presión, la capa de una sola molécula de grosor terminaba por convertirse en un acumulo de varias capas.
La membrana celular Omar Rafael Regalado Fernandez se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional. Las imágenes de este apartado se encuentran bajo dominio público a excepción de que se indique lo contrario.Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en https://creativecommons.org/.
