Revista Cultura y Ocio

La mujer que no existió. Kate Moretti

Por Mientrasleo @MientrasleoS
La mujer que no existió. Kate Moretti
     "Últimamente he soñado mucho con mi madre. No con Evelyn, la única madre que he conocido, la mujer que me crió y me dio amor y me enseñó a nadar en las frías aguas del lago Chabot, a hacer un meloso pastel de pacanas, a pescar con mosca. He pensado mucho en Evelyn durante los cinco años que han pasado desde que murió. Diría que he pensado en ella cada día.
     Pero en los últimos tiempos no dejo de soñar con la madre que nunca llegué a conocer".
     Ya estamos en enero de 2019, así que comienza mi búsqueda del thriller del año. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, La mujer que no existío.
     Conocemos a Zoe, una mujer joven y hermosa que se ha casado con el que fuera uno de los solteros más codiciados de Nueva York, Henry. Los Whittaker parecen una pareja modelo, pasean juntos, participan en actos de caridad y son felices: excepto porque Zoe no se llama realmente Zoe. En realidad esconce un secreto, el de su pasado y su identidad.
     Vale, ya lo se, no es un argumento muy original, pero para las fiestas Navideñas uno a veces solo busca entretenerse. Así que me sumergí en la historia de Zoe con la esperanza de desentenderme unas horas de luces y villancicos. Me encontré con una novela en la que Zoe toma la palabra para relatarnos, tanto su vida actual, como la pasada en una mirada casi permanente hacia atrás que se funde con el presente hasta llegar a trastocarlo casi por completo. Una novela en la que ella no parece ser la única que esconde algo o tal vez sea su propio estado nervioso el que la haga sentirse suspicaz con todo el mundo. Un argumento con un par de giros esperados, algún momento que llega a ser casi inesperado y una pizca de acción eran los ingredientes básicos de una trama relativamente sencilla que uno veía venir con bastante anterioridad salvo quizás un punto en el que la autora nos mantiene ciegos hasta el último momento. Y, a parte de lo dicho, la novela no he encontrado que aporte mucho más. El personaje de Zoe, central en la novela, no se sostiene ni en su desarrollo interior ni en sus propias acciones. Resulta sorprendente la facilidad que llega a tener esta mujer para olvidarse de que no quiere ser pública o simplemente olvidar que guarda ese enrome secreto sobre s vida a la vez que se lo cuenta a la primera persona que conoce: periodista. La sensación es que las 300 páginas de novela son insuficientes para conseguir una verosimilitud mínima para ese supuesto estado de tensión que nos dice la autora que sufre la protagonista; una mujer a la que acabé considerando una caprichosa que no sabía lo que quería y cuyo criterio variaba en función del viento que soplase
Y es que, el mayor problema ha sido la protagonista. No parecía saber ni siquiera ni cómo quería ser tratada por su marido, un personaje al que costaba también bastante comprender debido a las pocas explicaciones que nos daba la autora. Y eso que os puedo asegurar que no escatima en reflexiones, de hecho la novela tiene un ritmo bastante pausado precisamente por ese motivo y esa necesidad que parece tener la narradora de darle vueltas a todo una y otra vez sin decidirse ni, por supuesto, avanzar.
     La mujer que no existió es una novela entretnida que no aguanta una lectura en profundidad. Una pena.
     Y vosotros, ¿lleváis un recuento de vuestras mejores lecturas desde que comienza el año?
     Gracias.

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