Me cae bien Arranz, y lo sigo desde El Independiente. Me puse con su libro, sobre la corrupción, publicado por Deusto, pero tengo la sensación de que es un ensayo fallido: quitando un par de temas -el análisis de la tela y el perfil psicológico del presidente- aporta poco para un lector de prensa avezado. Ya digo que quizá esto último es lo más interesante: el análisis de estos dos personajes, Pedro y Begoña, como dos desclasados, dos rencorosos con su entorno que buscan lavar el origen de su fortuna, hecha gracias a la prostitución masculina, ascendiendo en la escala de la respetabilidad social.
En los debe, me fascina hacer un libro sobre esta temática y no citar
más que de pasada a gente como Ketty Garat hasta la página 193 y en una misera nota
al pie de página: por dios bendito, si todo lo ha sacado ella. Con Indra y los Escribano toca de oído, muy de oído, y eso se nota.
En fin, un libro más...
