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Los amigos del asesino y el héroe imperfecto

Publicado el 24 enero 2013 por Fon_lost
Los amigos del asesino y el héroe imperfecto
Fox estrenó esta semana su nueva apuesta para la noche de los lunes: "The Following". Este drama ocupa el mismo sitio que tuvo el año pasado "Alcatraz", que también era la gran apuesta del canal para la midseason. Curiosamente, la serie se estrenó ante 10.380.000 espectadores marcando un 3'1 en demos, dato muy similar al del drama carcelario, que, aunque no llegó a los diez millones, tuvo un 3'3 en los demográficos. Al final, "Alcatraz" dijo adiós marcando su mínimo histórico y la cadena no la renovó.
Creada, producida y escrita (al menos el Piloto) por Kevin Williamson ("The Secret Circle", "Dawson Crece", la saga "Scream" o el actual éxito de la CW "The Vampire Diaries"), la serie cuenta en su reparto con Kevin Bacon y James Purefoy (al que la temporada pasada vimos, brevemente, en "Revenge") como antagonistas de la función. Con una primera escena similar a la que tuvo "Banshee" (salida de prisión, aunque en la serie de Cinemax era legal), "The Following" nos cuenta la historia de Ryan Hardy (Bacon), ex miembro del FBI que dedicó sus últimos años como profesional a buscar a Joe Carroll (Purefoy), un profesor de Literatura, amante de la obra de Edgar Allan Poe, que mató a 14 estudiantes a las que, además, les arrancó los ojos. Gracias al trabajo de Hardy Carroll ingresó en prisión, aunque al Detective le costó la baja (recibió un "destornilladorazo" en el corazón del que que le obligó a llevar un marcapasos). Alejado de su antiguo trabajo, publicó una novela en la que recopiló toda la investigación. Tiene, además, un pequeño problema con la bebida (que le da un fondo de "intensidad" al personaje del que seguramente terminaremos algo cansados).
Como he dicho, la serie comienza con la fuga de Carroll de prisión y la llamada de turno del FBI a Hardy para que les ayude a encontrarlo. Así conocemos a sus compañeros (Billy Brown, Shawn Ashmore y Jeannane Goossen, vista en "Alcatraz"), a la ex mujer de Carroll (Natalie Zea) con la que Hardy tuvo un affaire (¿quién es el padre de su hijo? porque nadie nos asegura que los flashbacks que hemos visto vayan en orden y, en la carta que Carroll escribe a su mujer, además de confesar que sabe que estuvieron juntos, igual confiesa también que sabe que el hijo no es suyo) y a Sarah Fuller (Maggie Grace), la única superviviente de Carroll. Todos son piezas de la secuela de la novela de Carroll (escribió su primera novela y como consecuencia de su fracaso se trastornó y comenzaron sus asesinatos). Una secuela que termina con el asesinato de Fuller (terminar la obra inacaba) y la posterior rendición de Carroll. Pero este sólo es el comienzo: durante los años que pasó en prisión, Carroll tejió una red de fans ("No soy fan de la palabra secta, me gusta más pensar en ellos como mis amigos") de la que forman parte el policía que le ayudó a escapar (Steve Monroe) y que ha tomado el relevo; los vecinos supuestamente gays de Fuller (Nico Tortorella y Adan Canto) que parecen sacados de un catálogo de Hollister y han sido clave en su asesinato o la niñera (Valorie Curry) de Joey (Kyle Catlett), el hijo (o no) de Carroll.
Los amigos del asesino y el héroe imperfecto
"Es importante tener amigos, Ryan. ¿Tienes algún amigo, Ryan? Yo seré tu amigo, incluso aunque te acostaras con mi mujer. ¿Te enseñó la carta? Claire es muy importante, Ryan. Toda buena historia necesita algo de amor. (...) Pensaba que esta vez podría hacer algo más tradicional, ya sabes, villando, el bien contra el mal. Necesito un protagonista fuerte, de manera que el lector pueda apostar por él, un hombre roto e imperfecto, buscando redención. Y ese eres tú. Eres mi héroe imperfecto. Me aseguré de eso matando a Sarah. Ella fue el incidente incitante, que llama al héroe a la acción. (...) Esto es sólo el principio. Será un clásico. Será nuestra obra maestra".
"The Following" (que termina con la versión de Marylin Manson de "Sweet Dreams" un tema requeteutilizado en series de televisión) comienza con muy buen pie. Una historia que, sin contar nada nuevo, atrapa y consigue que el espectador quiera más. Ahora sólo falta que verdaderamente los espectadores americanos quieran más.

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