Revista Cultura y Ocio

Los asquerosos. Santiago Lorenzo

Por Mientrasleo @MientrasleoS
Los asquerosos. Santiago Lorenzo
     "Nació en Madrid en 1991. Su padre era uno que le daba igual a todo el mundo. Su madre, que lo mismo, era la hermana de mi exmujer, a la que no veo desde hace ya ni sé. No tenía más tíos que yo. 
     Impresionaba verle, con once años, buscando trabajo en Internet. Ni se lo iban a dar ni él lo iba a pedir, por su edad. Pero desde crío, Manuel ya estaba indagando sobre cómo sería verse a sí mismo metido en el mundo. 
     Manuel es nombre falso. Pero es que no debo dar el verdadero".
     A veces uno ve tantas opiniones sobre un libro que no sabe si ir a comprarlo, o dejar pasar un tiempo. Hoy traigo a mi estantería virtual, Los asquerosos.
     Conocemos a Manuel, aunque no sea su verdadero nombre. Niño espabilado, ciudadano de Madrid, en su segunda semana de emancipación le clava un destornillador a un antidisturbios. Él sólo pretendía defenderse, pero su destornillador terminó clavado en el cuello del policía y eso provoca que Manuel acabe... en un pueblo perdido de la meseta. Allí vivirá con lo absolutamente indispensable (agua, plantas, una pequeña compra que le lleva su tío y libros de Austral) y descubrirá que es feliz.
     Es curioso esto de la moda de la novela rural. Cada vez salen más libros que parecen haber recogido el testigo de El camino y se empeñan en situar en la literatura las zonas que olvidamos del mapa. Y algo parecido hace Santiago Lorenzo en este libro... salvo porque no se parece a ningún otro. Y es que Santiago tiene un estilo propio que ya había notado en sus libros anteriores y que parece marcar a todos sus personajes.
     En esta ocasión será el tío del protagonista el encargado de contarnos su historia. Con un vocabulario a ratos barroco y otros directamente inventado, pero de fácil comprensión, nos sumergirnos en la historia de Manuel, huido, escondido, eremita, crítico y feliz. Concebido con un gran sentido del humor, y posiblemente sabiendo que la risa es más difícil de provocar que el llanto, Santiago esquiva el libro gag para darnos una historia fresca, irónica y muy crítica con la sociedad actual. No se trata sólo de alabar lo rural, la tranquilidad, la falta de estrés sino de usar un humor basado en el lenguaje para señalar las faltas del mundo en el que vivimos la mayoría. De hecho, si comenzaba diciendo que la literatura rural estaba de moda, hace unos años lo estuvo "hacerse una casita en el pueblo", y esos nuevos vecinos serán el blanco de la mordacidad de Lorenzo, a quienes criticará casi con la ira del esfumado que ha olvidado que antes fumaba cuando ve a alguien encender un cigarro.
     Es cierto que hacía la mitad del libro hubo un momento en el que temí cansarme, caer en un bucle de recursos repetidos que pierden la frescura y el ingenio de las primeras páginas, pero el autor sabe dar a la novela el giro justo para que al lector le apetezca terminarla. No sólo eso, sino que superada la mitad hay un par de capítulos que me han parecido lo mejor del libro con diferencia.
Por supuesto no contaré como termina esta historia mil veces comparada con Robinson Crusoe, ya que eso hay que descubrirlo poco a poco, pero sí diré que el final está a la altura de la novela.
     Los asquerosos es un libro ameno que esconde navajas afiladas tras un sólido disfraz de comedia. No es la genialidad que muchos han proclamado, pero me lo he pasado francamente bien leyéndolo.
     Y a vosotros, ¿os cuesta más que un libro os haga reír o llorar?
     Gracias.

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