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Michael, otra muestra de cine austríaco

Publicado el 21 julio 2012 por Gine @Gine_1414
Michael, otra muestra de cine austríacoParece ser que Austria se ha convertido en un pequeño país cuyo cine nunca nos deja indiferentes. Primero llegó Haneke, que tras los años ha demostrado que tiene una voz muy importante en el mundo del cine, y se ha convertido en uno de los estandartes del cine europeo más exportado. Y ahora llega Markus Schleinzer que después de ser director de casting de Haneke y otros directores se ha atrevido a hablar.
Michael, película de 2011 presentada en la sección oficial de festivales como Cannes, Gijón y nominada a mejor ópera prima en los Premios del Cine Europeo, nos cuenta la vida cotidiana de Michael un oficinista de 35 años, cuya vida se reduce a ir del trabajo a casa y de casa al trabajo. Michael además tiene un niño secuestrado en el sótano.
Schleinzer nos trae un cuento macabro descrito con una absoluta frialdad debido al predominio de planos absolutamente estáticos, y al detallismo en los momentos puramente cotidianos como pueden ser lavar los platos, limpiar la casa, pasar la navidad o comer y cenar.
Esta frialdad ayuda a la reflexión que plantea el director y guionista con la película. ¿Hasta que punto este Michael no podría ser nuestro vecino de enfrente? Es escalofriante pensar en estas cosas, pero después enciendes la televisión o lees el periódico y te encuentras con la noticia de que un padre de familia era además un asesino a sueldo, o el abuelito que llevaba toda la vida viviendo al final de la calle había violado a su hija y la mantenía encerrada. O simplemente una víctima de violencia de género, en el que todos los vecinos se asoman sorprendidos a la puerta mientras contestan a los programas del corazón diciendo: "nunca había hecho nada malo", "era una persona encantadora".
Schleinzer, al igual que Haneke toma la naturaleza humana como tema de la película, e intenta dar cierta luz sobre algunos de los aspectos más oscuros de éste. Además lo hace sin efectismos, sin golpes de efectos, con una narrativa pausada, lenta y detallista. Un estilo marcadamente europeo sin fuegos artificiales, hecho que personalmente agradezco... porqué sino pasamos de un drama a un thriller de acción maniqueísta. Michael, otra muestra de cine austríaco
Por otro lado como también pasa en las películas de Haneke, es un cine que no gusta. No gusta en el sentido de... no sé que hacer me voy a entretener con una película. Son difíciles y poco gratificantes. Y acabas con una sensación incómoda. Este tipo de películas exigen un pacto. Uno deberá tener paciencia, y a cambio la película proporcionará una reflexión cuanto menos interesante.
Igual de escalofriantes son las actuaciones de los dos protagonistas Michael Fuith y David Rauchenberg. Ambos realizan una interpretación precisa y medida, que ayuda a mostrar esa atmósfera extraña e incómoda que permanece hasta el fotograma final.
Como conclusión una película que no es para todos los paladares. Una película que no recomendaría a una persona poco cinéfila, pero que considero importante para aquellos que les guste el cine para reflexionar.
Nota: 6'5/10
Michael, otra muestra de cine austríaco

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