Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana, la Pizza.
Nunca había preparado masa de pizza, mi cuñada que tiene la Termomix la hace mucho y siempre dice que como mejor están las pizzas es con masa casera.
Yo me tenía que conformar con comprarla preparada y simplemente ponerle los ingredientes a mi gusto o tan fácil como comprar las que vienen ya completamente preparadas sólo para hornear, que tengo que decir que hay algunas que están tan buenas que no tienen nada que envidiar a las caseras.
¿A que no sabéis donde he comido yo la mejor pizza de mi vida?No os lo vais a creer, atención:En París!!!Siii, en un restaurante Italiano llamado Pizza Momo situado en la Rue Saint Antoine, por si vais por Paris y queréis pasaros. Un expléndido local con un camarero de lo mas variopinto y simpático y un gran horno de leña para pizzas que olía exquisitamente.
Me animé entonces a preparar una para esta gran ocasión y como no podía ser de otra manera me inspiré en la receta de la masa de Tito del blog "La cocina sin complicaciones", que le sale deliciosa y con un toque perfecto de sabor.
Con estas cantidades me dió para dos veces, era tan grande la masa que la dividí en dos y metí la otra mitad en el congelador (aguanta perfectamente hasta 3 meses) luego simplemente descongelamos a temperatura ambiente al menos durante 24 horas.Preparación en menos de dos minutos: Mezclamos en un bol la harina con la sal y hacemos un volcán donde ponemos los ingredientes líquido, la leche, el vino, el aceite y el huevo batido.
Para darle un toque distinto decidí preparar mini pizzas individuales con unos moldes de círculo y estrellas, esto es lo mas delicado, me ha costado mucho sacarlo y mantener la forma, pero al final han quedado muy bien.Y los vamos poniendo sobre papel de horno en la bandeja.Por supuesto tenemos el horno precalentando a 200º
Los tendremos al horno hasta que veamos que se doran, mas o menos 10 o 12 minutos.
¡¡Mangia!!
Y en unos días Elena nos presentará la propuesta dulce. ¡Sorpresa!
