Revista Comunicación

"Orange is the new black" de Piper Kerman. Que le regale un jamón a Jenji Kohan por el favorazo que le hizo la serie

Publicado el 06 octubre 2014 por Paula Lucas @letrasconlasopa
"Every human being makes mistakes and does things they're not proud of. They can be everyday, or they can be catastrophic. And the unfortunate truth of being human is that we all have moments of indifference to other people's suffering. To me, that's the central thing that allows crime happen: indifference to other people's suffering. If you're stealing from someone, if you're hurting them physically, if you're selling them a product that you know will hurt them - the thing that allows a person to do that is that they somehow convince themselves that that's no relevant to them. We all do things that we're not proud of, even though they might not have as terrible consequences."

Trataré de dejar aparte mi lado más fangirl y mi obsesión con esta serie y escribir esta entrada siendo lo más adulta y seria que pueda...
¡ALEX VAUSE, TE ADORO CON TODA MI ALMA! ¡TIRARÍA MI TARTA POR TI!
Vale, bien. Ahora que dejé eso claro, puedo empezar.
Parece ser una norma no escrita que primero uno se lee el libro y luego se ve la película/serie. Por una vez en mi vida pensaba hacer las cosas del derecho como las personas normales. Pero, como ser normal está sobrevaloradísimo y descubrí que la serie era de Jenji Kohan (Weeds, ¿alguien? ¿no? Pues vosotros os lo perdéis), me entró la necesidad de ponerme con ella inmediatamente. Siendo de esa mujer no podía estar mal, pensé. Que no podía estar mal. Ja. Me entra la risa tonta sólo de pensar en eso ahora. Me parto, me mondo, y me corto en rebanadas. ¿Cómo podía ser tan inocente?
ES LA CAÑA DE ESPAÑA.
Con un par de capítulos ya se colocó entre mis series favoritas y, como buena fangirl que soy, leerse el libro se volvió en una necesidad fisiológica. Tenía que echarle el guante a una copia... y con presteza.
Así lo hice. Y... menuda decepción.
Vamos por partes. Para los que no estéis familiarizados con la trama de "Orange is the new black", todo empieza cuando Piper, una rubia mona de clase media-alta, tiene que ingresar en chirona porque durante los confusos años post-universitarios (una época oscura para todos por no saber lo que hacer con tu vida), se lía con una traficante de drogas, Nora en el libro, Alex en la serie. Hace un trabajillo ilegal para ella y le caen 14 meses. A partir de ahí comienza la narracion de sus experiencias en la cárcel.
Me va el rollo presidiario. Todo lo relacionado con el escabroso mundo del crimen y los delincuentes, tanto en libertad como en el trullo, me gusta. Pero el libro me pareció muy meh. Tiene sus momentos interesantes y tal... pero son escasos y, como muchos ya los había visto en la serie y el libro no me pareció que me aportase mucho más a mayores, pues doble meh.
Como es una memoria no esperaba cliffhangers, ni suspense, ni ese punto de comedia dramática tan propio de Kohan, pero sí un poco de chicha. Y nada. Kerman se limita a narrar sus experiencias en la cárcel, el despropósito que es el sistema penitenciario y la relación con sus compañeras, sin mucha gracia ni personalidad. No se observa ninguna evolución en nadie, ni siquiera en Piper. A pesar de que insiste en que no quiere desperdiciar el tiempo pasado en la cárcel, entra y sale de allí de la misma manera.
Se echa de menos algún problema o conflicto al que tenga que enfrentarse y resolver, algo más que el de la rubia mona y de familia bien que terminar entre rejas con gente de todas los colores y condiciones sociales. No hay ritmo alguno y, los personajes son tantos, que se vuelven confusos por su falta de desarrollo y lo poco que sabemos de ellos.
Ciertos pasajes resultan interesantes por eso de decir, "caray, no tenía ni idea que el sistema presidiario funcionaba así", pero llega un punto en el que todo se alarga demasiado y se vuelve pesado. 
Reconozco haber cogido el libro esperando encontrar algo parecido a lo que me ofrecía la serie y, por tanto, la decepción fue mayor todavía. Las comparaciones son odiosas, pero en este caso, no pude evitarlo. Así que, aviso a navegantes: Os vais a quedar con las ganas si alguien va como yo esperando revivir un the best of Vauseman (Ya sabéis, la mezcla de Alex Vause y Piper Chapman, ¿lo pilláis? ¿Eh? ¿No? ¿Como Brangelina?)
En fin, da igual. Pues eso. Que mis necesidades presidiarias están más que cubiertas con la serie y Piper Kerman ya puede regalarle un buen jamón a Jenji Kohan por los suculentos cheques que le deben de estar llegando por seguir manteniendo su memoria entre las más vendidas.

"We have a racially based justice system that overpunishes, fails to rehabilitate, and doesn't make us safer."

Gif totalmente gratuito que no podía no meter en la entrada. Son puro amor.


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