Y si además seguís el método del levado lento, dejando durante toda la noche la masa en en frigorífico, los aromas que se desarrollan durante ese proceso de lenta fermentación, así como esa maravilla de miga con un sabor ligeramente ácido, una consistencia compacta, pero suave y bien aireada y con una gran resistencia al paso del tiempo, ya que permanece fresco durante un montón de días, el pan obtenido es una verdadera joya.
Mi masa madre ya tiene unos 5 añitos de vida, y lo cierto es que poco me ocupo de ella, pero es agradecida y milagrosa. Sería muy largo de explicar y l@s que me seguís desde hace años, seguro que recordaréis que en más de una ocasión hablé sobre ella, de modo que no quiero ser pesada, pero sí animaros una vez más a que intentéis "convivir" con esta pequeña maravilla de la naturaleza, con vida propia :-)

Ingredientes

- 300 g. de harina de centeno
- 200 g. de harina de fuerza
- 250 g. de masa madre (ver receta)
- 250 ml. de agua
- 30 ml. de aceite de oliva virgen
- 20 g. de miel
- 15 g. de sal

Preparación

- Seguir el procedimiento de amasados cortos y reposos largos tal y como explico aquí , o amasar con Thermomix:
- Echar en el vaso todos los ingredientes (por este orden): el agua, aceite, miel y agregar las harinas y la Masa Madre. Programar: 30 s. - V.5. A continuación añadir la sal y programar: 4m. - V. Espiga.
- Sacar la masa a un recipiente de plástico amplio, untado con aceite y meter la masa en el frigorífico toda la noche.
- A la mañana siguiente desgasificar la masa, dar forma de panes, bollos o meter la masa en un molde de plum cake. Dejar levar y una vez que haya levado, dar a los panes unos cortes con una cuchilla, cuter o cuchillo bien afilado y meter en horno precalentado a 200º al que se habrá metido en el momento de encenderlo un recipiente con agua en su base.
- Una vez que se meta el pan en el horno, bajar la temperatura a 190º y pulverizar el pan con agua fría 2 ó 3 veces al principio de la cocción, con un intervalo de unos 5 minutos, si es que se desea una corteza crujiente.
- Cocer unos 30 minutos (depende de lo grandes que se hayan hecho los panes). Se sabrá cuándo están cocidos, cuando se vean dorados y al golpearlos en su base, ésta suene a hueco.
- Sacar sobre una rejilla metálica y dejar que se enfríen completamente.
