Revista Cultura y Ocio

Proceso del I Premio Ellas Juvenil Romántica

Publicado el 18 febrero 2012 por Jr @noticierojr
Proceso del I Premio Ellas Juvenil Romántica
Hace un año, Gemma Xiol de editorial Montena, se puso en contacto con nosotras ofreciéndonos organizar el Premio Ellas Juvenil Romántica. Cuando conocimos el proyecto, aceptamos colaborar y ser miembros del jurado por un solo motivo (aparte de la ilusión que nos hacía): le podíamos dar la oportunidad de publicar a dos personas dentro del mercado editorial español. Con los tiempos que corren, habiendo tanta crisis, las editoriales pocas veces suelen arriesgarse a publicar a un autor novel. Es más fácil que acepten sacar a la venta un libro de un autor consagrado sin haber mirado una coma, simplemente por la fama que le precede, que ver lo mismo con un autor novato. Así que durante un par de meses guardamos silencio y comenzamos a hacer los preparativos. Creamos el blog y el Facebook del premio, lo decoramos y rellenamos con algo de información, mientras la editorial preparaba las bases. Anunciamos el proyecto, colgamos los puntos a tener en cuenta antes de participar y nos molestamos en pedirle opinión a blogueros (Dani Ojeda, Lucía R. Gayo), escritores (Anabel Botella, Leara Martell) y profesionales de la radio (Chema Contreras) para que se grabaran en vídeo dando consejos para los participantes. Hicimos un concurso buscando el mejor banner que representara el PEJR (lo ganó Silvia de Divagando entre líneas) y contestamos a un montón de dudas pacientemente, a pesar de que la mayoría estaban en las bases. Intentamos conectar con los usuarios lo máximo posible. Incluso teníamos como miembro del jurado a Blue Jeans, un autor que se involucra con sus lectores y no se va a la cama sin contestar a montones de emails, tweets, mensajes de Facebook y Tuenti; y que aquí ha hecho todo lo posible dentro del tiempo que tenía porque está escribiendo su nueva novela. Pero al parecer, aunque ofrecíamos la mano muchos han querido cogernos el brazo entero. Decimos esto porque estamos viendo que están surgiendo algunos disparates sobre el PEJR, sin saber el trabajo que hemos realizado detrás. Pero sigamos haciendo un repaso, antes de contar a lo que nos referimos. 
Llegó el 2 de noviembre y finalizó el plazo de entrega de manuscritos. Los mismos, se enviaban a una dirección postal de Barcelona, que correspondía a Montena (Random House Mondadori). Pedíamos dos copias de cada novela y una plica con los datos personales. Cuando a nosotras las administradoras de JR, nos llegaron los manuscritos empaquetados, sólo recibimos una de las copias. Las otras, junto a las plicas, se quedaron en la editorial. De esta forma, a cada una nos llegaron cuarenta y tres manuscritos de los ochenta y seis que participaban. Cada una leyó su tanda, seleccionó a los mejores a su parecer y luego llegó un mensajero para recoger nuestros manuscritos e intercambiarlos. Así, los cuarenta y tres de Rocío pasaron a Eva y los de Eva llegaron a Rocío. De Sevilla a Salamanca y viceversa. Teníamos un mes y una semana aproximadamente para leer ochenta y seis libros con una media de doscientas páginas. Evidentemente, sacrificamos las vacaciones de Navidad: sólo salimos de casa un par de veces. Cogíamos los manuscritos por la mañana y acabábamos con la lectura por la noche. Parábamos para ir al baño, comer algo y dormir y así, durante ese tiempo. A pesar de que Eva estaba hasta arriba haciendo los trabajos y ejercicios del Máster que está cursando y que yo caí enferma durante un par de semanas con un problema de espalda que necesitaba reposo. Nos sacrificamos, sacando tiempo y ganas de donde muchas veces no las había, porque sarna con gusto, no pica: estábamos aportando nuestro granito de arena para ayudar a publicar a dos personas. 
Llegó finales de enero y principios de febrero, y el momento de hacer la puesta en común: cada uno aportaría los cinco títulos que creían que deberían pasar a la final. De ahí, saldrían seleccionado los dos finalistas. Una vez elegidos los manuscritos se procedió a abrir las plicas (obviamente, esta tarea se hizo en la editorial porque como ya he dicho, nosotras no las teníamos). Y nos proporcionaron nombres, apellidos, dirección de email y número de teléfono de las chicas. A Silvia Hervás (autora de Besos de Murciélago) la localizamos fácilmente porque respondió a la primera. Pero de Azahara Mellado (autora de Mírame y Dispara) no teníamos ni rastro. Por más que llamábamos a su móvil, nadie contestaba. Así que en una medida desesperada hicimos un llamamiento a través de redes sociales: buscábamos a Alessandra Neymar, el pseudónimo con el que se había presentado, y pedíamos que se pusiera en contacto con nosotras lo antes posible. Seguramente, en otro certamen al esperar un par de días y ver que un participante no contesta hubieran pasado a otro finalista, pero nos pusimos en el lugar de la chica y pensamos ¿y si le ha pasado algo que le impide enterarse que ha sido finalista?. La misma tarde del anuncio, conseguimos dar con ella y pudimos respirar tranquilas. El día de San Valentín hicimos público el fallo y a la mañana siguiente ya era posible votar.
Hemos visto algunas quejas injustificadas, así que vamos a proceder a aclarar todo lo mejor posible:
1. Nos llegó un comentario (anónimo, como no) diciendo que como era posible que Silvia Hervás fuera finalista si había autopublicado otra novela por Amazon en formato ebook. Alguien intentaba tacharnos de hacer tongo. Pues no, no lo estábamos haciendo. En las bases y preguntas frecuentes poníamos que aquella persona que hubiese sido publicada por editorial no podía participar. En cambio, aquellos que habían colgado su historia en sitios como Lulú, Bubok o Amazon o la habían compartido en foros y blogs, con retirarlas antes de participar sería suficiente. Pero si una editorial les había publicado algo, aunque fuese un relato, no podrían mandar su obra. Silvia cumplió este requisito.
2. Llegaron a decir por varios sitios, que cuando estábamos buscando a Azahara Mellado lo único que queríamos era hacer publicidad, porque ya teníamos a las finalistas más que localizadas. Escuchar eso, después de más de treinta llamadas telefónicas para localizar a la chica, haberle dejado mensajes en su email y haber hecho interminables intercambios de correo con nuestra editora buscando posibles soluciones, nos terminó de fastidiar. Si hubiéramos querido hacer algún tipo de campaña, la misma sería de frente: no fingiríamos no encontrar a la participante para llamar la atención de nadie. Fue un acto desesperado, que por suerte salió bien porque conseguimos encontrar a Azahara.
3. Hemos visto críticas acerca de errores gramaticales y faltas ortográficas en las primeras cincuenta páginas de las finalistas. Aquí hacemos un alto en el camino: todas las novelas presentadas a concurso tenían errores de este tipo. Unas en mayor medidas y otras menos, algunas casi imperceptibles. Partiendo de esa premisa, sabiendo que la mayoría de los que han participado son autores jóvenes que no tienen mucha idea del mundo editorial y que terminaron sus obras deprisa y corriendo para presentarlas al PEJR, lo podemos entender. Obviamente, ambas obras antes de ser publicadas serán revisadas tanto por sus autoras en compañía de la editora (y de nosotras, si tenemos que echar una mano) como por un corrector ortográfico.
4. Reiteramos una vez más que nosotras recibimos los manuscritos sin datos personales de los autores. Las plicas estaban en posesión de la editorial. Por eso mismo, no entendemos aquellos rumores que dicen que Silvia Hervás ha resultado finalista por ser usuaria del antiguo foro JR (desde hace un año y algo, tenemos otro foro porque el viejo daba problemas). Gracias a que lo conservamos como archivo, se puede comprobar fácilmente que teníamos más de 11.000 usuarios registrados. Con esa cifra, lo normal era tener varios moderadores por sección ya que las administradoras no nos podíamos hacer cargo de todo. En buena racha, podía haber más de 50/60 historias actualizándose a diario o semanalmente en el Taller de Literatura. Es imposible que nos parásemos a leer cada historia teniendo que coordinar todo el foro, hacernos cargo de el correo JR y los personales, hacer lo propio con las redes sociales: Facebook, Twitter, Tuenti, Formspring, Netvibes y Youtube; más lo principal: actualizar la página de Juvenil Romántica. A eso hay que sumarle que somos lectoras de manuscritos y que colaboramos con una revista haciendo artículos. También, tenemos una vida más allá de la pantalla del pc. Así que el que crea que hemos leído la novela antes y que por eso (y porque la chica es de nuestro foro) ha sido finalista, está muy equivocado.
5. Hay quien apunta que el cambio de nombres de las novelas, lo hicimos porque queríamos camuflar que Silvia Hervás era de nuestro foro. Fallo de nuevo porque Azahara no era usuaria de JR y ha llegado a la final. Y su novela también ha sufrido ese cambio. Azahara tenía un título muy largo, con subtítulo y no le acababa de concordar con la historia así que se cambió, con su consentimiento. En el caso de Silvia, ya había otra novela publicada con el nombre que ella había utilizado para la suya (Un extraño en casa, de Editorial Viceversa) y por eso se optó por poner otro nombre: para que no hubiese confusión posible.
6.Hemos recibido comentarios anónimos insultándonos, mandándonos a hacer cosas que mejor no copio aquí y también hemos visto comentarios desproporcionados sobre Blue Jeans y la editorial Montena. A todas esas personas que hacen esto, no tenemos nada que decirles. Si ese es el camino que están tomando para intentar tener razón, allá a [email protected] Nosotros podemos dormir con la conciencia tranquila porque no hemos hecho nada malo, ni hemos engañado a nadie.
Vamos a quedarnos con la parte positiva de esto: el momento en el que hablamos con las dos finalistas por primera vez, escuchar sus voces ilusionadas diciendo que no podían creer que habían llegado a la final. Y lo más bonito, después de leer cada una la obra de la otra: las dos finalistas se han elogiado y felicitado mutuamente. Es una rivalidad SANA entre dos chicas que no se conocen de nada. También nos quedamos con todos los comentarios buenos recibidos, que han sido la gran mayoría: tanto en la página como en las redes sociales.
A partir de este instante, que cada uno crea lo que quiera. Nosotras con este escrito comunicamos nuestra postura y queríamos compartir con [email protected] el proceso del PEJR.
Un fuerte abrazo
Rocío y Eva

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