Revista En Femenino

¡Qué grande!

Publicado el 08 agosto 2026 por Teremolla
¡Qué grande!

   ¿Hay algo más grande que despertar un sábado bien descansada, con cierto cosquilleo en la cara interior de los muslos, acercar la mano y lograr un buen orgasmo, intenso, consciente, totalmente libre y con todos sus sonidos espontáneos saliendo libremente de nuestra garganta? Honestamente yo creo que no.

   Y cuando digo un sábado recién despertada, puede ser un martes por la tarde o un miércoles por la noche. Da igual el momento. Lo importante (para mí al menos) es la conciencia, la voluntad de tenerlo.

   El hecho ser comenzar a ser una mujer mayor y sin pareja (de momento y por voluntad propia) puede llevar a pensar en una frigidez sobrevenida. Y no hay nada más falso que eso.

   En realidad, a medida que voy cumpliendo años, los orgasmos van siendo más intensos y sobre todo mucho más conscientes.

   El autoerotismo femenino ha sido y sigue siendo para mucha gente un tabú. No se podía hablar de ello. Ni siquiera con las amigas. Al menos con las de mi época.

   En ese sentido me reconozco un poco privilegiada gracias a un maestro que tuve a finales de la EGB, Lucho, muy avanzado a su época y que además de maestro era cura y teólogo. Con el tiempo colgó los hábitos y se casó con Vicenta.

   Lucho, en sus clases de religión (que ni tocamos) se empeñó en hacernos ver que mujeres y hombres teníamos que ser iguales en todos los aspectos, salvo en el anatómico, por supuesto. Para ello, decidió explicarnos con todo lujo de detalles las diferencias anatómicas. Durante todo un curso escolar nos estuvo explicando, no solo el funcionamiento de los órganos sexuales masculinos y femeninos, también el diferenciado sistema hormonal que ello implicaba.

   Para rematar la “jugada” para finales de curso organizó una jornada para madres y padres y que una de nosotras explicara lo que había aprendido y lo importante que resultaba hablar de temas sexuales en familia. ¿A quien le “tocó en suerte hablar ante las familias? Exacto. A mí. Y con mis padres en primera fila. Así que, con doce o trece años y con mis queridos padres en primera fila, tuve que explicar lo importante que debería ser hablar de estos temas en el ámbito familiar. Al acabar Lucho me felicitó por la fluidez verbal y, también, por la poca vergüenza demostrada ante un auditorio difícil. Ha sido la vez que más me ha gustado que me llamaran poca vergüenza.

   Durante el curso tuvimos que salir a la calle en equipos mixtos (trabajábamos siempre así en el aula con Lucho) a preguntar temas como por ejemplo qué pensaban sobre la masturbación, las relaciones prematrimoniales, el aborto y todas esas cosas relacionadas con los derechos de las mujeres y la sexualidad. Todo ello ocurría poco después de morir el dictador fascista.

   Recuerdo que una señora se molestó muchísimo conmigo cuando me “tocó” preguntarle su opinión sobre la masturbación. Montó en cólera y a la mañana siguiente llamó al director de la escuela quien, a su vez llamó a Lucho y le ordenó que paralizara aquella encuesta. Tuvimos que parar aquel experimento sociológico de inmediato.

   En mi casa jamás se habló de sexualidad. De hecho, recuerdo que cuando tuvieron que explicarme todo aquello del período y aquellas cosas, fue mi padre quien lo hizo mientras mi madre se tapaba la cara con una toalla. Todavía no había conocido a Lucho. Después “me toco” a mi explicarlo a mis hermanas porque mi madre así lo ordenaba. No lo pedía, lo ordenaba.

   El siguiente curso y también en las clases de religión, Lucho decidió hablar sobre el tema del terrorismo. Lo que digo, muy avanzado a su época.

   Y todo esto lo traigo a colación hoy, Dia Internacional del Orgasmo Femenino, para recordar su importancia en la salud mental y cardiovascular de las mujeres. Y, también, para denunciar la falta de orgasmos de muchas de nosotras a lo largo de nuestras vidas, pese a tener parejas o estar casadas.

   También quiero resaltar y recordar la importancia de responsabilizarnos en todo momento de nuestro propio placer, estando solas o acompañadas.

   No quiero olvidarme de las mujeres jóvenes quienes, al parecer, están asumiendo los roles que exportan desde los EE.UU. con modelos de sumisión como la corriente llamada “tradwives” o esposas tradicionales que promueven el modelo de familia tradicional en donde el varón sea el sustentador y ellas las cuidadoras de la paz familiar.

U otra de sus propuestas es la de que “solo” pueden votar los varones de las familias. Así, en lugar de la idea ilustrada de “una persona un voto”, reclaman desde la derecha y ultraderecha norteamericana “una familia, un voto”.

Y ¡ojo! que nuestra derecha y ultraderecha patria avisa que va a seguir políticas de las derechas (cada día más ultraderechas) de América. Eso significa que los derechos de las mujeres correrían serio peligro como ya estamos viendo en Andalucía. Y también aquí mismo, en el País Valencià. Por eso mismo nuestros votos, los votos de las mujeres serán decisivos en las diferentes elecciones del año que viene.

   Comenzar un artículo hablando del placer y la intensidad de un orgasmo de un sábado por la mañana para recordar que hoy se conmemora el Día Internacional del Orgasmo Femenino y acabar hablando de la importancia que tendrán los votos de las mujeres dentro de un año es todo un ejercicio circense y muy divertido, por cierto.   

Y lo más importante, que “todo” ha salido solo y “todo” ha sido un verdadero placer 😉.

Ben cordialment,

Teresa.


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