Hola chicas, buenos días.
Cuando me ven guardar pequeños ovillitos me preguntan ... ¿y eso para qué lo quieres?Yo, alucino; si ellos supieran para todo lo que dan esos ovillitos... A veces, sin darte cuenta, terminan convirtiéndose en uno de los regalos más especiales que haces.

Al finalizar este curso de crochet quise tener un detalle con mis alumnas, algo que les resultara útil y que, al mismo tiempo, llevara un pedacito de todo lo que hemos compartido durante estos meses.

Así surgieron estas tote bags de algodón decoradas con mandalas, grannys y pequeños motivos tejidos a crochet.

Cada bolsa es única. Para decorarlas he utilizado restos de hilos de diferentes proyectos realizados a lo largo del curso, demostrando una vez más que en el crochet no se desperdicia nada.

Esos pequeños ovillos que guardamos han encontrado una nueva vida en forma de flores, mandalas llenos de color y grannys que ahora acompañarán a mis alumnas en sus próximas aventuras.

Me gusta pensar que cada aplicación cuenta una pequeña historia. Algunas pertenecen a prendas que ya os he enseñado en el blog y otras a proyectos que todavía están por llegar. Todas ellas tienen algo en común: están tejidas con el mismo cariño con el que hemos compartido clases, risas, aprendizajes y buenos momentos.

Estas bolsas son perfectas para llevar una labor de crochet, un libro, la toalla de la piscina, las cosas de la playa o para acompañarlas en un viaje. Son ligeras, prácticas y, sobre todo, tienen ese toque artesanal que hace que ningún modelo sea igual a otro.

Además, este proyecto es una bonita forma de recordar que dar una segunda oportunidad a los restos de hilo también es creatividad y sostenibilidad. A veces, las piezas más pequeñas son las que terminan creando los regalos con más significado.

Espero que cada vez que mis alumnas utilicen su tote bag recuerden con una sonrisa todo lo aprendido durante este curso y que siga acompañándolas en muchos nuevos proyectos de crochet.

Porque, al final, lo más bonito de enseñar no es solo transmitir una técnica, sino crear recuerdos que permanecen mucho tiempo después de guardar la aguja.

Buen viernes y buen fin de semana.
