Revista Deportes
Riquelme todavía no volvió a jugar oficialmente, y ya le acomodó las ideas al DT.
En realidad, como anticipé aquí, se trata de otra argucia del astuto 10 de Boca para evitar los entrenamientos. Esta vez falló, el disparo tuvo la precisión de siempre, pero le faltó potencia como para desmayar a Bianchi y así suspender la práctica.
¡A seguir intentando, Román!
En realidad, como anticipé aquí, se trata de otra argucia del astuto 10 de Boca para evitar los entrenamientos. Esta vez falló, el disparo tuvo la precisión de siempre, pero le faltó potencia como para desmayar a Bianchi y así suspender la práctica.
¡A seguir intentando, Román!
