Revista Coaching

Rompiendo patrones con el Coaching Estratégico

Por Maria Mikhailova @mashamikhailova

Este lunes volvía de la Abadía de Pelouro, en Tui (Vigo). Se trataba de un seminario presencial de la certificación de coaching estratégico que estoy finalizando. Un fin de semana tan intenso que al volver a mi casa parecía que habían pasado meses de mi vida. ¿Cómo era posible?

No sé si te pasa a ti, pero a mí me ocurre muy a menudo.

Si ya de por sí un viaje de pocos días hace que desconectes por completo de tu vida habitual, de la rutina, y al volver sientes que ha pasado una semana en vez de sólo 2 días, por la cantidad de emociones nuevas y variedad que experimentas... imagínate un fin de semana realmente transformador, un fin de semana en el que además de aprender y practicar el trabajo que más te llena, que más disfrutas, el coaching, consigues transformaciones potentes y vuelves con un cambio que puede replantearte toda tu vida.

Eso es lo que viví yo estos días, y no sólo yo, sino las casi 30 personas que me acompañaban: coaches que ejercen como yo, así como coaches que están aprendiendo a serlo, unidos por una misma pasión: transformarse y crecer para ayudar a miles de personas a mejorar sus vidas y conseguir sus objetivos y sueños.

Te puedo asegurar que la energía que se había movido allí era alucinante. Incluso en micro-sesiones de 10-20 minutos de repente descubrías tu "ahá", tenías un insight y experimentabas lo que en inglés se llama breakthrough. Si quieres saber qué significa, sigue leyendo este artículo, porque te lo cuento más abajo. Pero antes, quiero proporcionarte una información hasta ahora poco conocida en España.

Qué es el Coaching Estratégico

Como algunos de mis lectores han estado preguntándome por esta modalidad de coaching, me gustaría explicarte brevemente qué es el Coaching Estratégico, también llamado Coaching con intervención estratégica. Y es que no se trata del coaching en el sentido más puro.

Aunque también es cierto que yo tampoco aplico un coaching únicamente conversacional, puesto que en mi trabajo también empleo ejercicios de la PNL, así como de la Inteligencia Emocional.

El coaching estratégico en el que estoy a punto de certificarme es un método utilizado por el propio Tony Robbins, autor y speaker de fama internacional y coach de renombre que trabaja con personalidades como Oprah Winfrey o Dalai Lama. Algo bueno tiene que estar haciendo para considerarse el coach mejor pagado del mundo.

Entonces, ¿qué es el coaching estratégico? En realidad se trata de la unión de diversas técnicas y métodos que proceden del coaching clásico, la PNL, las dinámicas familiares, la psicología de las necesidades humanas o terapia Gestalt, entre otras muchas.

Y se habla de la intervención porque el coach, a diferencia del coaching puro, sí interviene en el proceso de cambio del cliente, realizándole dinámicas e intervenciones al instante.

Si no te has suscrito todavía a mi blog, te recomiendo que lo hagas porque en breve lanzaré un curso online en vídeo (totalmente gratuito) en el que te presentaré el coaching estratégico con sus mejores ejercicios. Y créeme, es una pasada. Cuando lo descubrí en Internet, me dije: yo quiero aprender esto. Yo quiero ayudar a mis clientes a llevar su vida al siguiente nivel con este método tan poderoso.

El momento Ahá! o Breakthrough

Es posible que te haya pasado alguna vez, o tal vez muchas. Sí, vivimos nuestra vida en piloto automático todo lo que realizamos nos parece lo normal, lo que tiene que ser. De hecho la mayoría de nuestras decisiones las tomamos de forma inconsciente.

El ahá o insight (iluminación en inglés) es un momento de descubrimiento, de toma de conciencia en el que te das cuenta de ciertas cosas de ti mismo que no habías apreciado hasta ahora.

De hecho, en el coaching estratégico, se busca ese momentó ahá en cada sesión, para que a partir de esta toma de conciencia empieces a realizar cambios que cambiarán sustancialmente algún aspecto de tu vida.

La ruptura de patrón

Otra de las claves del coaching estratégico es la llamada ruptura de patrón. Un patrón es un comportamiento o conjunto de comportamientos automáticos ante un determinado tipo de situaciones.

Por ponerte un ejemplo: el hecho de ponerse nervioso cuando hablas en público. En apariencia no parece ser algo que está en tu entero control. Te pones delante de un auditorio, empiezas a sentir cómo late tu corazón, tus manos se vuelven frías o sudorosas, respiras con rapidez, y mientras todo esto sucede en milésimas de segundo, en tu mente se produce un diálogo interior muy poco agradable: "lo estoy haciendo mal, todos ven mis nervios, me están juzgando, piensan que soy un desastre, etc."

Es como si no fueras capaz de pararlo: un hecho concreto desencadena de repente una serie de pensamientos, creencias y procesos fisiológicos.

En realidad esto sucede porque en varias ocasiones de tu vida (o incluso en una sola situación puntual, aunque muy intensa) este mismo hecho te ha producido pensamientos y emociones muy fuertes que has anclado en tu inconsciente. Y ahora, aunque conscientemente sepas que no hay peligro, parece que no puedes hacer nada por evitar sentirte así.

Pues bien, una ruptura de patrón consiste en entrar en ese torrente de emociones, pensamientos, diálogo interior y tu propia fisiología con el fin de romper de forma exagerada ese patrón. Lógicamente esa labor le corresponde al coach, que calibra el estado del coachee, viendo que ha entrado en ese bucle o ese torrente de emociones y lo rompe usando alguna técnica intensa, inesperada, sorprendente... de modo que el programa automático se para de repente, como si de un disco rayado se tratara.

Por supuesto que es algo que tiene que ser aplicado muchas veces con intensidad y en varias ocasiones para rayar el disco por completo y romper este patrón que te perjudica en algún aspecto de tu vida.

Ahora entiendo clarísimamente por qué es tan importante salir de tu rutina cuando estás mal y abandonar tu lugar habitual, cambiar de entorno o de grupo de gente con la que te relacionas normalmente, si quieres sanar algo en tu vida, puesto que estás rompiendo con esa rutina negativa que es un verdadero patrón y que muchas veces supone estancamiento.

Cambio de Identidad

El cambio más profundo, más transformador, más increíble es sin duda el de identidad. De hecho, quiero mostrarte este gráfico que he utilizado en más de una ocasión, porque es bastante conocido: los niveles lógicos de Robert Dilts. Si observas la imagen verás que la parte de arriba del iceberg es lo que los demás ven en nosotros: el entorno en el que nos movemos y nuestro comportamiento externo.

Rompiendo patrones con el Coaching Estratégico

Pero más abajo puedes encontrar, a un nivel un poco más profundo, tus habilidades que no se ven a primera vista, después tus creencias o pensamientos que tomas por verdades absolutas. Debajo de éstas, a mayor profundidad están los valores, los principios que guían tu vida.

Y ya muy en el fondo se encuentra tu identidad. Acceder a ella no es nada fácil, romper la identidad, cambiarla, modificarla es uno de los ejercicios más bonitos y más retadores para un coach. No todos los procesos de coaching llegan a este nivel, porque es el cliente quien debe estar dispuesto y preparado para bucear a niveles tan profundos de su manera de ser.

Es vital que tu identidad esté alineada con tu objetivo. Es importante hacer crecer tu identidad, expandirla, sacarla fuera del confort, ponerla en situaciones incómodas.

El problema con la identidad es que si mantienes una mentalidad de víctima, de baja autoestima, de inseguridad constante... tus resultados van a ser del mismo tamaño. Y es que aunque luches por cambiar de situación, por prosperar, tu identidad pequeña te saboteará en cada intento, luchará por mantenerse, por seguir siendo la misma.

Te seré sincera: tuve el enorme honor de participar como coachee (cliente en el coaching) en la dinámica del alineación de identidad y de energías por parte de mi profesor de la certificación de coaching estratégico, Tino Fernández.

El ejercicio duró una media hora, pero recuerdo que salí de él con un cansancio increíble, con una mezcla de emociones muy rara, con momentos ahá que empecé a visualizar al instante: me empezaba a dar cuenta de muchísimas cosas, a encajar las piezas del puzzle que era mi vida hasta ahora.

Una de ellas fue, por ejemplo, que mi parte reina (cada persona tiene 4 tipos de marchas o energías y la parte reina es una de ellas) estaba asociada a mi espalda, que lleva literalmente doliéndome desde hace bastantes años. ¿Increíble, verdad? Es como si todo encajara: la parte que más reprimo está tratando de hablarme a través de mi cuerpo, está buscando su lugar que le doy tan pocas veces.

En este poderoso ejercicio se había tocado una parte clave de mi identidad: mi parte reina, que corresponde a la visión, estrategia, creatividad y autoridad, un espacio que apenas tenía dominado en mi vida.

Y eso obviamente me dificultaba a la hora de enfrentarme a muchos aspectos de mi vida, entre ellos mi profesión: no actuaba desde la parte adecuada de empresaria, reina... sino desde mi parte amiga, que tengo muy bien desarrollada, perfectamente identificada y que se corresponde con una zona de mi cuerpo que seguramente conoces muy bien: mi sonrisa.

Y por si eso fuera poco, mi proceso de coaching, de manera natural, siguió por la noche, durante la cena, gracias a maravillosos compañeros y grandes coaches que formaron parte de este curso.

Porque es así como funciona el coaching: primero tienes un descubrimiento y te quedas pensando, encajando piezas... Pero ese primer ahá te suele llevar a otros: debajo de una creencia o patrón hay otra creencia más profunda, y esta a su vez tiene otra creencia o tal vez valor que está debajo... y así sucesivamente hasta que das con la raíz del problema.

Y la cuestión no es sólo saber qué pasa, darme cuenta, que por supuesto es esencial, es el primer paso... sino qué hacer después, cómo actuar.

Y es ahí donde empieza lo más bonito del coaching: primero descubres algo que te pone a reflexionar. Y la manera más efectiva de reflexionar es a través de preguntas que te plantea un coach. A veces una buena pregunta es suficiente para que tengas otro descubrimiento más.

Así me sucedió en la cena. Un compañero me hizo la siguiente pregunta, en apariencia bastante sencilla: ¿quieres ser una profesional o quieres que el coaching siga siendo tu hobby? Me quedé callada durante un buen rato: estaba entendiendo a dónde me estaba llevando el breakthrough anterior de mi parte reina.

Y por último llegó al descubrimiento mayor de la noche y fue tan grande, tan importante, tan esencial... que tendría que escribir un artículo entero para contarlo (seguramente la semana que viene, así que no te pierdas mi próximo post). Sólo te adelantaré que tiene que ver con el Eneagrama y el número 9. Te recomiendo hacer este test y descubrir cuál es tu tipo.

Por ahora sólo te diré que llegué a un patrón que ha marcado toda mi vida. Un patrón que es en realidad una creencia muy arraigada que se originó casi al nacer (¿alucinante verdad?) y que ha ido marcando absolutamente todas las áreas de mi vida: familia, amor, trabajo, dinero...

¿Es algo que intuía? En parte sí. Pero no fue hasta que las preguntas del coaching bien planteadas llegaron a mí y me desbloquearon por completo.

Yo partía de mi necesidad de sentirme una verdadera empresaria y sabía que me faltaba desarrollar mi parte de reina. Acabé viendo la razón principal de mi problema que es una creencia y un patrón de comportamiento que llevo experimentando desde mi más tierna infancia.

La cuestión ahora es: ¿quiero mantener ese patrón o voy a terminar con ello? La decisión está en mis manos.

¿Qué te está costando tu patrón limitante?

Por eso ahora quiero que te preguntes lo siguiente:

  • ¿Qué quiero cambiar realmente en mi vida? ¿Qué actitud, patrón de comportamiento, creencia quiero desterrar o transformar? Escríbelo en un papel. Después contesta con sinceridad a estas preguntas:

  • ¿Qué me está costando esta actitud, patrón, creencia en mi vida? ¿Qué me estoy perdiendo por creer en eso, por actuar así? ¿Cómo afecta esto a mi familia, a mi pareja, a mi trabajo, a mi dinero, a mi salud?

La gente normalmente acude a un coach no porque no sepa qué hacer o cómo hacerlo (todos hemos dado grandes consejos a nuestros amigos y familiares alguna vez), sino para resolver nuestros conflictos internos e inconscientes que no somos capaces de identificar por nosotros mismos.

Hay muchas cosas de nosotros que nos parecen obvias, que damos por sentadas, de las que simplemente no somos conscientes y que de forma inconsciente guían nuestra vida.

Son las malas decisiones que tomamos o las buenas decisiones que dejamos de tomar, porque nos autoengañamos, porque nos dan miedo, porque implican que salgamos de nuestra zona de confort y nos enfrentemos a problemas mayores, a verdaderos problemas de calidad por los que merece la pena luchar.

Soy coach profesional y trabajo con clientes ayudándoles a transformar su vida. Pero después de este fin de semana, tras haber experimentado en mí misma y después de tanto tiempo los increíbles efectos del coaching, sólo puedo reafirmarme en la decisión que tomé un día de dedicarme a esta profesión.

El coaching transforma, el coaching crea tomas de conciencia muy poderosas, el coaching que me gusta a mí y que practico (el que va a la raíz del problema, no quedándose en la superficie) no tiene que ver con motivación pura y dura, es algo completamente diferente: está ligado al compromiso de la persona con su crecimiento, con su cambio de patrones, con una nueva visión de la vida, de relaciones, cambiando su percepción y relación con las finanzas, el trabajo, conectándose a su yo interior, poderoso y grande.

Y no: no es pura palabrería. Son cambios duraderos y profundos que pueden transformar de raíz la calidad de tu vida. La cuestión es: ¿crees que mereces una vida de calidad?

  • ¿Qué pasaría si esos objetivos que escribiste ahora pudieras conseguirlos en el plazo de unos meses?
  • ¿Te imaginas cómo mejoraría tu vida?
  • ¿Cómo te verían tus hijos, tu pareja, tus seres queridos?
  • ¿Cómo afectaría eso a tu salud, a tu bienestar, a tu trabajo y tu economía?

Pero sobre todo pregúntate: ¿Cuánto crees que vale hacer realidad tus objetivos? ¿Qué valor tiene conseguir ser más feliz? Y sobre todo: ¿de quién depende el poder lograrlo?

Si crees que ahora es el momento perfecto para transformar tu vida y alcanzar esos objetivos que te llevarán al siguiente nivel, y sobre todo si te gusta mi enfoque y estilo de trabajo que he descrito en este artículo, escríbeme para solicitar información sobre procesos de coaching que ofrezco. Sólo trabajo con 4 clientes nuevos cada mes, porque mi máxima es darles a mis clientes la mayor disposición y dedicación por mi parte. Un cliente para mí no es un mero número, sino una persona única, grande y maravillosa por la que siento una profunda admiración y a la que trato de dar lo mejor de mí para que progrese y alcance la vida que sueña.


También podría interesarte :

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Quizás te interesen los siguientes artículos :