

Después, una ensalada de txangurro con tapiocay unarrumadinhode carne de sol, un plato frío con queso coalho típico del nordeste del país, al que Juliana añade una rica mermelada de malagueta.Como platos principales dudaremosentre el bacalao con judías de leche de coco, lacrema de yuca con gambones, unpicadinho cariocahecho de solomillo de buey con huevo a baja temperatura o elescondidinhode carne seca (la opción que yo elegí, un delicioso pastel de puré de patata con carne en salazón).

Los postres son el perfecto punto y final para un menú que, desde luego, no se toma todos los días en Madrid: Manjar de coco con coulís de mango con jengibre, crema de aguacate y pastel de plátano con chocolate. Tras ellos,Santo se encarga de asegurarse que el cliente se marcha con un excelente sabor de boca y le despide con unas excelentes caipiriñasde frutas tropicales que ya son famosas en la zona de Ópera. Un paseo por su pequeña tienda gourmet, con productos como el exquisito y premiado aceite de oliva Cladivm, ponen la guinda de este pastel de cocina del mundo

El mimo con el que Juliana trabaja en este lugar se aprecia no solo en los platos y en su presentación, también en el entorno, con una decoración cuidada, sencilla y cosmopolita de aire hogareño que, junto a la simpatía de la propia chef, hacen de la visita a Santouna experiencia inolvidable.
