
La seguridad del paciente ha evolucionado significativamente en las últimas décadas, consolidando marcos sistémicos de análisis del error y estrategias estructuradas de prevención. Sin embargo, gran parte de los modelos vigentes mantienen un enfoque predominantemente reactivo, centrado en el estudio de eventos adversos ya ocurridos.
Se definen las señales débiles como indicios tempranos, ambiguos y de baja intensidad que anticipan la posibilidad de fallas mayores, pero que no alcanzan umbrales formales de alarma. En entornos hospitalarios complejos, estas señales suelen manifestarse como microvariaciones técnicas, inconsistencias repetidas, cambios sutiles en dinámicas de equipo o desviaciones.
Dra Daniela García
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