Comenzaremos limpiando la sepia quitando las partes más duras, reservando las patas que trocearemos y usaremos para el relleno.Pelamos y troceamos los ajos y la cebolla y los ponemos a pochar en una sartén con aceite. A mitad de cocción añadimos las patas de la sepia y salteamos todo junto. Cocinamos durante 5 minutos aproximadamente a fuego medio. Entonces añadimos 1/4 de vaso de vino blanco, subimos el fuego y dejamos que se evapore. En ese punto, añadimos el brócoli y cocinamos otros 5-7 minutos.En último lugar, añadimos el queso Parmesano rallado, removiendo bien para que se funda con el calor.Pasamos la mezcla al robot de la batidora y picamos hasta obtener una masa homogénea.Procedemos entonces al relleno. La sepia no es como el calamar, pues viene abierta por la parte de abajo, con lo que necesitaremos varios palillos para cerrarla y que no se salga el relleno. Ponemos la sepia con la parte abierta hacia arriba y extendemos el relleno con ayuda de una cuchara por todo el hueco, vamos cerrando la sepia para ver si la cantidad es suficiente. Cuando hayamos establecido la cantidad justa, juntamos los dos bordes de la sepia y unimos con palillos de lado a lado, como si fuesen costuras. Una vez bien cerrada, ponemos en una fuente de horno cubierta con papel vegetal, regamos con aceite de oliva y metemos al horno precalentado a 220º durante 25 minutos aproximadamente, o hasta que la sepia se pinche fácilmente con un palillo. A mitad de cocción, abriremos el horno y añadiremos el vino restante. Una vez lista, emplatamos acompañada de una ensalada, de unas patatas al horno o de cualquier otra guarnición que os guste. 
Una receta de lo más sencilla que podéis elaborar para cualquier ocasión. El relleno se puede variar a vuestro gusto, pero os aconsejo probarlo con el brócoli, como en la receta de L´Unico, os sorpenderá la combinación de sabores y además es una manera de hacérselo comera los más peques de la casa. Quanta bontà!¡Hasta el próximo post!