Revista Cocina

SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)

Por Rodrigo Rodrigo Martin Antoranz
Hoy nos ponemos "furiosos" con esta Salsa All'arrabbiata (es decir, "enfurecida") que os llenará el paladar de intensidad y potencia. Esta salsa - originaria de Roma - tiene la peculiaridad de su toque picante, otorgado por el peperoncino (guindilla). Es una receta muy sabrosa, muy fácil y con una carga de intensidad elevada. Obviamente podéis rebajarla hasta donde gustéis, pero este plato tiene personalidad propia, no se la quitéis demasiado. Nos hacemos con unos buenos productos (yo en este caso siempre tiro de Pastas Garofalo, por calidad y resultado) y nos ponemos manos a la obra. ¡Mandiles arriba!

SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA

INGREDIENTES (2 personas)
160 grs de spaghetti Garofalo, 1 bote de tomate seco en aceite de oliva, Peperoncino (guindilla), Perejil fresco, Orégano, Aceite de Oliva Virgen Extra, Queso parmesano, Sal y agua para cocer
Tiempo: 15 minutos
Película comparada: "El cabo del miedo" (Tras receta)


SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)

La receta es increíblemente fácil y rápida. Así que vamos a tardar lo que tarden en cocerse los spaghetti o la pasta que hayáis escogido para protagonizar el plato.
Ponemos a cocer los spaghetti en agua con sal y SIN UNA GOTA DE ACEITE. Si le echas aceite evitarás que luego la salsa se adhiera bien a la pasta. Dejamos que se cocinen hasta que estén al dente.  Para ello lo mejor siempre es probarlo.
La salsa
Ponemos en un vaso de picadora o en la Thermomix los tomates secos (y escurridos del aceite), 2 cdas de orégano y un puñado generoso de peperoncino. Ahí la cantidad tendrá que ser un poco a vuestro gusto por el picante, pero contad que este plato tiene que tener "carácter". 
Lo trituramos bien hasta obtener una pasta. 
SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)
SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)

Añadimos el aceite de oliva Virgen Extra. NOTA: Al ser tomates secos en aceite, hay que ir midiendo el nivel de aceite que le echemos para no pasarnos. Probad, probad y probad...

SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)

Aceite de Oliva en acción... 

Una vez que tengamos la salsa preparada la vertemos en un bol amplio. Añadimos los spaghetti ligeramente escurridos (el agua nos vendrá bien) y empezamos a mezclarlo en el bol. Espolvoreamos perejil fresco picado y removemos bien con ayuda de unas pinzas grandes.

SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)

El último revolcón...

Emplatado
Servimos en platos hondos, rallamos un poco de queso parmesano por encima y otro poco más de perejil para decorar. Agarramos el tenedor y a disfrutar. ¡Que aproveche, [email protected]!
SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA

Película ideal para degustar este platoCAPE FEAR("El cabo del miedo" de Martin Scorsese, 1991)
SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)
Dado que el término de la salsa en cuestión "arrabbiata" significa "enfurecida, enojada, rabiosa..." había que rebuscar en el colectivo cinematográfico obras que nos evocasen a seres violentos, vengativos, letales, con la cólera viajando a sus anchas por las venas. Hay mucho donde elegir, pero dado el elemento italiano del plato, enseguida mi mente se ha ido a dos de los ítalo-americanos más influyentes (De Niro y Scorsese) y a su séptima colaboración: "El cabo del miedo" 
Scorsese realizó en 1991(justo después de firmar una de sus obras cumbre "Uno de los nuestros") el remake del celebrado thriller psicológico "El cabo del terror" (1961) Una pieza de acoso y derribo por parte de un ex presidiario (Robert Mitchum) a su abogado defensor (Gregory Peck). En las manos de Scorsese la película goza (tal vez) de un guión más elaborado, de unas interpretaciones de altura (y el listón Peck-Mitchum estaba bien alto) y de un ritmo narrativo vibrante que mantiene la tensión y el pulso en todo momento.
La cámara de Scorsese se mueve frenética (como nunca antes en su filmografía) por entre las ruinas de una familia que se va despedazando - y uniendo - a medida que ven su día a día condicionado por la presencia del demonio: Max Cady. Un temible y vengativo ex convicto que, creyendo culpable de su encierro a su abogado de entonces (Nick Nolte), decide someterle a él y a su familia (Jessica Lange y la "lolitesca" Juliette Lewis) a una tortura psicológica y física insoportable. De Niro se gusta en la piel del villano - estuvo más de tres meses sometiéndose a una intensa preparación para muscular su figura -, lo hace temible, cada mirada es una cuchillada, cada sonrisa, cada gesto apacible - brillante la "seducción" de la adolescente - es un escalofrío. 
Nuestra receta italiana goza de la conexión Scorsese-De Niro por nacionalidad, pero más allá, intuimos que todo ese picante, esa explosión, esa potencia en boca que proporciona el peperoncino, se asemeja a la crueldad desatada de Cady. Su actitud de inicio - tanto en la película, como en el plato - goza de elementos tranquilos al principio, con cuenta gotas. Una calma tensa que poco a poco va cobrando la forma y el color de piel del diablo. Una piel hiper-tatuada...
El orégano o el tomate seco son ingredientes que "suavizan" la personalidad del psicópata. Cady tiene sed de venganza, pero irá graduando - casi como si echásemos aceite de oliva poco a poco - sus terroríficas intenciones. Primeros encuentros, conversaciones livianas, roces ardientes con la hija, van tejiendo el plan de Cady. No muestra su virulencia, la verdadera cara del terror. Sabemos que existe - porque ahí tenemos el peperoncino - pero aún no ha estallado. 
La familia Bowden - arremolinada en nuestros spaghetti - van "entrelazándose" para la bueno y para lo malo. La irrupción de Cady saca a relucir las miserias del matrimonio, la pésima relación con la hija adolescente, amantes, tensiones... Viven una situación extraordinaria que necesitará de su alianza para poder vencerla. De ese modo, cuando Cady saca a relucir su locura, la familia desestructurada debe aunar fuerzas, recomponerse, hacer piña. La "salsa all'arrabbiata" se mezcla con virulencia en el bol y el rojo sanguinolento (otorgado por el tomate seco y la guindilla) va tiñendo su apacible existencia. No hay vuelta atrás, hay que mirar a la cara del monstruo...
Y es ahí donde la familia-spaghetti se arrincona en una barcaza (o plato hondo) y es abordado por Cady, que se lanza sobre ellos como la salsa sobre la pasta. Cubriendo todas sus esperanzas de sobrevivir. Llueve Parmesano y perejil, la barca zozobra en el río, un bocado y Cady se nos mete hasta las entrañas mientras se desata la cólera.
"El cabo del miedo" no es la mejor de las obras de Scorsese, pero es un ejercicio técnico interesante que goza de secuencias de gran profundidad y tensión. Nuestra receta trata de traer esa venganza explosiva a nuestro paladar y de hacernos "sufrir" con su acoso incesante. Pasta contra Salsa. De Niro contra Nolte. Empieza el duelo "arrabbiato"...
SPAGHETTI GAROFALO ALL'ARRABBIATA (El cabo del miedo)

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