Revista Cocina

Tarta "Olaf de Frozen 3D" - Bizcocho de chocolate negro y trufa de chocolate

Por Carolina Sánchez Fernández @SIempredulces

Esta semana quiero compartir con vosotros otra de las tartas personalizadas que he ido elaborando en mi vida repostera. Ésta, en concreto, la hice el año pasado para Ague, la pequeñita de mi chico. Por aquella época la muchacha andaba obsesionadilla con la peli de Disney: . Era la única película que quería ver, para desesperación de su hermano, se sabía todas las canciones y hasta los diálogos, todos los regalos que quería tenían que estar relacionados con estos dibujos, etc, etc. Supongo que muchos entenderéis a que me refiero y habréis sufrido en vuestras carnes esta situación o alguna otra parecida. ¡Jajajaja!. A veces es un poco irritante, aunque tiene su lado divertido y es bonito verlos soñar despiertos de una forma tan fabulosa.

Tarta

Así que, para mi, era inimaginable pensar en hacerle una tarta de cumpleaños que no tuviera que ver con Frozen y por eso acabé realizando esta "
Tarta de Olaf". Antes de decidirme por esta idea, como casi siempre, estuve dándole vueltas a varias opciones. En un principio pensé en hacer una figura 3D en fondant de alguna de las protagonistas, Anna o Elsa. Pero he de confesar, que como no tenía mucho tiempo para hacer la tarta, me dio demasiado respeto y preferí optar por otra idea.

Se me ocurrió también que podía hacer una tarta de vestido de princesa, como la que ya os enseñé de . Tenía muchas ganas de probar a hacer ese tipo de tartas, pero era una idea que ya tenía pensada para la prima de Ague, Carla. Además, no tenía ninguna muñeca de la película, no podía quitarle una sin que se enterase y no me apetecía comprarle otra más para la colección. Total, que deseché la idea.

Otra locura que se me pasó por la cabeza fue la de pintar la tarta con la imagen de las hermanas. Es una técnica que sólo he usado de apoyo en algunas ocasiones y me apetece un montón probar a ver que tal se me da. Siempre me ha gustado pintar, pero hace siglos que no cojo los lápices. Antes le dedicaba muchas horas, pero ahora estoy absolutamente desentrenada. Así que también descarté esta idea. ¡Madre mía!. ¡Estoy hecha una cobarde!. ¡Jajaja!.

Finalmente me obligó a decidirme la falta de tiempo y a elegir una opción que no me complicase mucho la vida. Así que estuve buscando por internet y encontré un tutorial estupendo de Cake Central sobre cómo realizar al muñeco de nieve Olaf en 3D en fondant. Como viene muy bien explicado, con un montón de fotografías del paso a paso, pude hacerme una idea del tiempo que me iba a llevar y, por fin, pude comenzar la tarta. Con esta figura como motivo central, ya sólo quedaba decorar la tarta como si fuese nieve derritiéndose sobre hielo y añadir un montón de copos de nieve que contrastaran.

Tarta

La tarta en sí la hice de mogollón de chocolate. La verdad es que a Ague no le gusta el dulce y nunca prueba sus tartas, así que siempre que le pregunto que de qué quiere su tarta, ella me responde con el motivo, nunca con los sabores. Por eso tenía total libertad para elegir. Ese día también celebrábamos el cumple de su prima Luisa que me había pedido una tarta de la pantera rosa (ya compartiré con vosotros esta tarta, que también quedó genial). En mi cabeza, el relleno de una tarta rosa no podía ser de otra forma que de fresas con nata, así que, para no repetir sabores y que hubiera para todos los gustos, decidí que la tarta de Olaf tenía de ser de chocolate. De mogollón de chocolate. ¡Qué rico!.

Elaboré un bizcocho de chocolate negro, con bastante cacao, pero sin que resultase amargo, para que no lo rechazaran los peques. Lo empapé bien de almíbar con un poquitín de ron, quemado, por supuesto, que realza el sabor del chocolate y le da un toque genial. Y la rellené con una trufa de chocolate suave, donde di más protagonismo a la nata montada, para que contrastara con el bizcocho. Finalmente, cubrí la tarta con una ganache, para permitirme trabajar con el fondant y aislarlo de la humedad del bizcocho y la trufa. ¡Estaba deliciosa!.

Tarta

Y poco más os puedo contar. A Ague le encantó su tarta de Olaf, me pidió que guardáramos la figura para que nadie se la comiera y estuvimos recopilando copos de nieve que guardó con todo su amor. El resto, pues pasamos un día precioso en familia, comimos un montón de cosas ricas y disfrutamos de esta tarta, que no es porque la hiciera yo, pero estaba muy, muy rica. ¡Jajaja!. ¡Perdonad la falta de modestia!.

Espero que os haya gustado y os animo a hacer cualquier comentario. ¿Vuestros peques también andan obsesionadillos con algún dibujo animado?. ¿Habéis hecho tartas de este estilo?. ¿De qué sabores hubieseis hecho la tarta?.


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