
Podéis hacer vosotros mismos el bizcocho o utilizar bizcochos de soletilla. Ambas opciones son buenas y dependerá del tiempo que dispongáis para prepararlo.
INGREDIENTES (para 4 personas):
Para el Bizcocho:
- 4 huevos- 90 grs. de azúcar- 120 grs. de harina- 1 cucharadita de Levadura Royal®
Para la crema:
- 4 huevos (separamos yemas y claras)- 250 grs. de queso mascarpone- 8 cucharadas de azúcarPara bañar al bizcocho:
- 1 café doble expresso- 1 chorretón de licor amaretto (o ron)
Para decorar:
- Cacao puro en polvo
Podemos sustituir este paso comprando bizcochos de soletilla. Mucho más rápido y también muy bueno.Para el baño del bizcocho mezclamos el café doble con el licor. Reservamos.Para la crema comenzamos montando las claras a punto de nieve. Reservamos.A continuación en un bol ponemos las yemas y el azúcar y batimos bien hasta que hayan cogido mucho aire y doblen su tamaño. A continuación le incorporamos el queso mascarpone.Por último a la mezcla anterior le vamos añadiendo poco a poco las claras montadas con la ayuda de una lengua pastelera. Con movimientos firmes y envolventes hasta que se integren bien.
Para el montaje:Este postre te da la posibilidad de montarlo de mil maneras distintas, en un molde rectangular (suele ser lo clásico) o uno tipo plum cake pero a mi como más me gusta es en vasos individuales.Para ello con ayuda de un cortapastas hacemos cortamos un trozo de bizcocho del tamaño de la base del vaso o rellenamos dicha base con la cantidad de bizcochos de soletilla que necesitemos para cubrirlo.A continuación bañamos bien el bizcocho con la mezcla de café y licor.
Lo siguiente será cubrir con un capa de crema.Hacemos lo mismo con otra capa de bizcocho.
Lo bañamos en café y licor y nuevamente otra capa de crema.
Y lo llevamos al frigorífico. Al menos debemos dejarlo 3 horas pero si me permitís un consejo os diría que lo dejarais de un día para otro. El bizcocho coge más cuerpo y sabor. Merece la pena esperar.En el momento de servir y no antes (para que no se humedezca) espolvoreamos cacao puro en polvo.
Si queréis que algún peque de la casa lo pruebe, lo suyo sería sustituir el café por descafeinado y no ponerle el licor. Incluso si el cacao puro es demasiado fuerte, podemos cambiarlo por cacao dulce. A ellos les gustará más.
Es un postre que permite muchas variantes pero os puedo asegurar que todas están para chuparse los dedos.¿Os animáis a probar?
