
El más grande cineasta japonés (con permiso de Ozu y Mizoguchi, maestros de lo pequeño pero igual de grandes), cuya influencia se palpa en el cine de Scorsese, Coppola, Lucas, Spielberg, Tarantino o Kitano, entre muchos otros.


El más grande cineasta japonés (con permiso de Ozu y Mizoguchi, maestros de lo pequeño pero igual de grandes), cuya influencia se palpa en el cine de Scorsese, Coppola, Lucas, Spielberg, Tarantino o Kitano, entre muchos otros.

Cine e historia: Siete ciudades de oro (Seven Cities of Gold, Robert D. Webb, 1955)
Poesía flotante: L’Atalante (Jean Vigo, 1934)
Música para una banda sonora vital: Excalibur (John Boorman, 1981)
Me encanta que los planos salgan bien: El apartamento (The Apartment, Billy Wilder, 1960)