Este egoísmo que implica preocuparse mucho por uno mismo, termina siendo muy generoso con los demás. Cuando uno es un pequeño burro que pone Hijos del sol a todo volúmen a las tres de la mañana no piensa en el vecino que se levanta a las cinco para ir a laburar.
Leandro Somoza es la clase de vecinos que quiero en mi edificio.
No voy a cambiar el nombre del blog por Somoza y diez más, pero como homenaje a un tipo que se esfuerza por hacer mejor las cosas, me hago hincha de un equipo donde hay once Somozas: La Unión Deportiva Somozas.
