que ahoga palabras sin eco,
en el vértice del ruidoque sangra los silencios,un punzón clavado dentrodel corazóncomo si una codornizpicotease la paredhasta hallar tus prejuicios,a veces públicos,otras perdidos en abismos,el marmóreo de una lámparaencendida que destellafrente al cuadro de tu rostro,tu llanto negro reflejadoen el cristal,te detienes y piensasque ojalá fuese artificial.Texto: Soñador
