Revista Coaching

Volver a escribir

Por Jofoba @jordifortunybad

Hace tiempo que este blog está parado.

No por falta de temas, ni siquiera por falta de ganas de escribir, sino por una duda de fondo que probablemente muchos compartimos: ¿sigue teniendo sentido escribir en un blog? En un momento en el que todo parece pasar por formatos más rápidos, más breves, más frecuentes y más pensados para alimentar algoritmos, un blog puede parecer casi una pieza de otra época.

Durante mucho tiempo he pensado justamente eso: que los blogs habían perdido interés, que habían quedado desplazados por otros canales y que mantener uno activo era, en el mejor de los casos, un hábito noble pero algo desconectado del momento actual.

Pero el otro día, hablando con nuestra editora, surgió una idea que me hizo detenerme. Ella comentaba que la gente sigue leyendo, e incluso lo hace a niveles superiores a los de antes de la pandemia. Lo que demuestra que hay interés real por contenidos que merezcan ser leídos.

Esa conversación me hizo pensar.

Quizá el problema no es que la gente ya no lea. Quizá el problema es que hemos acabado asociando «contenido» con una especie de hiperactividad permanente: publicar mucho, estar siempre presentes, producir sin pausa, llenar canales para no desaparecer del radar. Y en ese contexto, escribir un texto pausado, con una idea detrás, casi parece un gesto contracultural.

Yo cada vez lo veo más al revés.

Cada vez me parece más valioso tener un espacio donde escribir poco, pero bien. Donde no haga falta decir algo solo porque toca publicar. Donde lo importante no sea tanto mantener una cadencia impecable como tener algo que realmente merezca quedar escrito.

Por eso vuelvo.

No con la voluntad de competir en la carrera de la producción constante. No con el objetivo de perseguir tráfico ni de alimentar ninguna maquinaria de visibilidad. Y todavía menos con la idea de que hay que convertir cada intuición en una pieza de consumo inmediato.

Vuelvo, sobre todo, por una razón más simple: porque creo que todavía merece la pena tener un lugar donde pensar en voz alta con algo de calma

Un blog, al fin y al cabo, no es solo un canal. También es un archivo. Una forma de ordenar ideas, de ponerlas a prueba, de dejar rastro de lo que piensas y de lo que vas aprendiendo. Y también, quizá, una manera de dejarte encontrar mejor. No tanto para que llegue mucha gente, sino para que cuando alguien llegue —porque te ha buscado, porque alguien le ha pasado un enlace, porque ha hecho clic por casualidad— encuentre algo con sustancia.

Eso, para mí, cada vez tiene más valor.

Vivimos en una época que premia la inmediatez, la presencia constante y la capacidad de generar atención. Pero tengo la impresión de que, precisamente por eso, los espacios donde hay pensamiento reposado, experiencia sedimentada y palabras elegidas con cuidado pueden volver a ser especialmente importantes.

No sé si «van a volver los blogs» en el sentido clásico. Quizá no hace falta que vuelvan. Quizá solo hace falta recordar por qué tenían sentido: porque permitían desarrollar una idea, compartir un criterio y ofrecer algo más duradero que un impacto fugaz

Ese es, al menos, el tipo de escritura que me interesa recuperar.

No aspiro a la hiperactividad. Aspiro a la continuidad. No aspiro al volumen. Aspiro a la calidad. No aspiro a publicar por inercia, sino a escribir cuando tenga algo que realmente merezca la pena compartir.

Seguramente eso significa escribir menos de lo que hoy se considera óptimo. Pero también sospecho que, a largo plazo, vale más poco y bueno, que mucho e irrelevante.

Este blog quiere volver desde ahí.

Como un espacio para pensar sobre efectividad personal, hábitos, organización, trabajo con sentido y, a veces, sobre todo aquello que rodea estas cuestiones. Sin prisas. Sin promesas de frecuencias imposibles. Sin la necesidad de convertir cada idea en una pieza más dentro del ruido general.

Solo con una ambición modesta pero exigente: que lo que se publique aquí tenga interés.

Si eso ocurre, aunque sea de vez en cuando, ya habrá merecido la pena volver.

La entrada Volver a escribir se publicó primero en Efectivitat.


Volver a la Portada de Logo Paperblog