
Como llevo diciendo desde mediados de agosto, la banda californiana Weezer vuelven a la carga con otro de sus álbumes homónimos cromáticos, ya hicieron el azul, el verde, el rojo, el blanco, el turquesa y el negro, pues bien el pasado viernes 21 de agosto salió a la luz el color oro, Gold album. Ha sido producido por Klas Ahlund y Kenneth Blume, el productor antes conocido como Kenny Beats, quien afirma en un comunicado de prensa que "quería crear el álbum más violento de Weezer hasta la fecha". No sé si este hombre habrá conseguido ese objetivo a estas alturas, lo que si está claro es que a tenor de los singles, sigue siendo la banda de siempre con guitarras presentes y melodías interesantes. Say yes abre el trabajo con intro tranquila hasta que viene el cambio con guitarras furiosas, una buena piedra de toque, de la que dimos cuenta ayer. También hablé del tema que fue el primer single allá por abril, el Shine again, con riff imponente de guitarra desde el inicio, y un Rivers Cuomo siempre acertado en la interpretación, muy reconocibles en este tema los norteamericanos. Luego llegó The show must go on, un tema bastante rockero y salvaje en las guitarras con Rivers cantando sobre ellas de manera soberbia. Hice referencia a Don't make it weird con ritmo guitarrero mandón y machacón hasta que entra la voz de Rivers y luego la sección rítmica. Ahora hablo del single que salió a principios de junio, We might as well be strangers, que tiene la colaboración de la banda Wednesday (donde militaba MJ Lenderman) en concreto de su cantante Karly Hartzman haciendo dúo con Rivers Cuomo a la voz en un buen medio tiempo rockero.

Os dejo con el tema y vídeo de We might as well be strangers.
