Revista Cultura y Ocio

'Y siguió la fiesta' de Alan Riding

Publicado el 13 marzo 2013 por Carmen Fernández @topcultural

'Y siguió la fiesta' de Alan Riding

Mujer sentada en un sillón (Femme assise dans un fauteuil), 1941
Óleo sobre lienzo
73 x 60 cm
Henie Onstad Kunstsenter, Høvikodden, Noruega
© Henie Onstad Art Centre, Noruega / Foto Øystein Thorvaldsen
© Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid 2013

La editorial Galaxia Gutenberg lanza una nueva edición en rústica del libro de Alan RidingY siguió la fiesta, publicado por primera vez en septiembre de 2011, coincidiendo con la inauguración de la exposición "L'art en guerre. Francia, 1938-1947: De Picasso a Dubuffet", que podrá visitarse en el Museo Guggenheim Bilbao del 16 de marzo al 8 de septiembre.

Esta exposición muestra cómo, ante el amenazante contexto de opresión que se vivía en Francia durante la II Guerra Mundial y la ocupación nazi, los artistas de la época se rebelaron frente a las consignas oficiales mediante novedosas respuestas estéticas que modificaron el devenir del arte.


La novela
'Y siguió la fiesta' de Alan Riding
En los años treinta, París era la capital cultural del mundo. Allí estaban todos los artistas, escritores, músicos y actores. Pero el 14 de junio de 1940, el ejército de la Alemania nazi ocupó París y súbitamente el mundo cultural tuvo que preguntarse, ¿Qué hacer? Algunos se exiliaron, como André Breton; otros huyeron para encontrar la muerte más adelante, como Irène Némirovsky; otros pasaron a la clandestinidad y se sumaron a la Resistencia; la gran mayoría intentó seguir viviendo y desarrollando su obra.
Bajo el nazismo, la actividad cultural de París se mantuvo en todo su apogeo. Al constatarlo surgen una serie de preguntas: ¿Cómo abordaron artistas e intelectuales el peor momento político de la ciudad en todo el siglo XX? ¿Acaso el talento y el estatus trajeron consigo una mayor responsabilidad moral? ¿Es posible que una cultura floreciera en ausencia de libertad política? ¿Acaso trabajar durante la ocupación supuso automáticamente un acto de colaboracionismo? ¿Se puede sancionar a un escritor que ha cometido el «crimen» de tener una opinión? ¿Tienen los pintores, músicos y actores más dotados la obligación de ejercer el liderazgo ético? 
La búsqueda de respuestas a todas esas preguntas supone el punto de partida de este libro.
Alan Riding, fue durante doce años corresponsal cultural de The New York Times en Europa. Anteriormente había trabajado para el mismo diario en París, Madrid, Río de Janeiro y Ciudad de México. Es autor de Vecinos distantes: Un retrato de los mexicanos, considerado hoy como un estudio clásico sobre el México moderno. Ha dedicado los últimos años a la investigación y la redacción del libro que hoy publicamos, con el cual ha ganado el II Premio Internacional de Ensayo Josep Palau i Fabre y el Spear's Book Award for Social History al mejor libro del año de esta especialidad. Riding buscó a artistas, escritores y otras personas que hubieran vivido los «años oscuros». Su testimonio fue crucial para demostrar que la vida durante la ocupación no fue un fotograma en el que un solo momento representara todos los demás, sino un drama en evolución constante, un bullicioso escenario en el que coexistieron necesariamente lealtad y traición, comida y hambre, amor y muerte, y en el que incluso la línea que separaba el bien del mal, la résistance de los collaborateurs, parecía desplazarse según los acontecimientos.

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