Hablemos de 101 discos de los 2000 clásicos y no tan clásicos... -disponible en nuestro spotify-
61- UNDER THE IRON SEA, 2006 (KEANE)¿Por qué una banda con melodías tan sobresalientes ha sido tan denostada desde su sorprendente debut? Esta segunda entrega es el motivo por el que eso debería importarte una mierda. Un disco de pop alternativo musicalmente redondo y de voz sobresaliente, con un halo de penumbra que sobrevuela por sus características líneas de piano eléctrico y agridulces melodías que han ganado empaque. Recuerdan más a A-ha que a Radiohead y eso es un punto a su favor entre tanta angustia universitaria de la época: `Atlantic´, `Crystal Ball´ o `Bad Dream´ no serán lo tuyo si a las melodías hermosas y reflexivas de buenos estribillos lo llamas pretenciosidad pero `Pyramid Song´ te parece desafiante. 62- YOURS, MINE & OURS, 2003 (PERNICE BROTHERS)Desde los primeros compases de `Wakest Shade of Blue´ tenemos claro que estamos ante un disco de pura sensibilidad pop: melodías brillantes, ganchos pegadizos y unas guitarras eléctricas que dulcifican serenas y conmovedoras armonías evocando mágicas veladas estivales: ¿te imaginas la banda sonora de una noche de verano en las fiestas de un pueblo tranquilo tras ver tocar a Big Star en la plaza mientras abrazas a la chica que adoras y rodeado de tus mejores amigos? Si aún no te lo imaginas prueba con `Waiting for the Universe´ y para terminar justo antes del amanecer `Blinded by the Stars´. Una delicia de álbum facturado por un compositor de bandera: Joe Pernice.63- L´ABSENTE, 2001 (YANN TIERSEN)
Para transportarte a otros lugares, a otros tiempos (`A quai´), el inconfundible compositor de Amelie y Goodbye Lennin factura una obra maestra para nostálgicos empedernidos y tristes bon-vivants varados en casa un viernes noche, cogiendo fuerzas y estímulo de la tristeza para vivir lo que queda de fin de semana con la estética necesaria para soportar las inclemencias de la gris realidad. Lisa Germano y Dominique A (`Bagatelle´) acompañan con sus características voces algunas sublimes piezas del francés: vals mussete y música de cámara, modernizados con su toque vanguardista y urbano con pizcas de rock, siempre parisino para tu propia película. Pero oh `Les Jour Tristesse´ con Neil Hannon... 64- ELECTRIC ARGUMENTS, 2008 (THE FIREMAN)Alter ego de Paul McCartney en su dupla con Youth (Killing Joke), colaboración esporádica que lanza su mejor trabajo a la tercera. Un disco destinado a los más cafeteros, con todos los tics que Macca suele evitar pero sin ser una ruptura: ruido, desorden, extraños giros vocales y texturas brumosas. Rock contundente, de corte experimental, como una especie de catarsis que luchara por el puesto al más vanguardista de los fav-four en un pulso ultratumba con John. El blues rock de `Nothing Too Much...´ saca a Led Zeppelin a pasear y `Highway´ engancha, pero el tema estrella es `Sing the Changes´, himno vital donde el sonido se expande más allá de los muros familiares del ex-beatle. 65- BUBBLEGUM, 2004 (MARK LANEGAN)"Cuando estoy drogado me estiro como un chicle". ¿Qué esperar de un disco con una línea así?. El malogrado y errante artista afianza su faceta solista tras su huella en QOTSA y dejando claro su malditismo de nocturnidad incandescente y calles sucias en una tremenda colección de canciones que vomita oscuridades. Podemos echarle la culpa a las malas compañías (PJ Harvey, Josh Homme, Nick Olivieri), pero lo cierto es que se basta por sí solo para profundizar en la noche oscura del alma con joyas de crudeza irresistible como `Hit the City´ o `Metamphetamine Blues´ (cual Tom Waits agriado por la heroína y la depresión) y el subidón de `Driving Death Valley Blues´ a la espera de 'Out of Nowhere´.
Se hicieron populares por una trillada versión y esa fue su cruz. Pero detrás de aquella `Dancing in the Moonlight´ se erguía una banda consistente y merecedora de atención, que en esta entrega 2 demostraba su maestría para fabricar notables melodías con un halo soul sesentero muy atractivo. Que la crítica eche por tierra la continuación de quienes lanzaron `Achilles Heel´ es para poner la oreja; y si no te convencen gemas como `Time of my Life´, `The Midas Touch´, `Cloud9´ o la maravilla-estribillo de `Never Forgotten´ (la canción con la que Nelly Furtado hubiera humillado a Rihanna, convirtiéndola en éxito universal inmediato), es que deberías ser crítico musical. 67- BRAVE NEW WORLD, 2000 (IRON MAIDEN)
La vuelta del hijo pródigo (¿de verdad que alguna vez Bruce Dickinson dejó de ser vocalista de la Dama de Hierro?). El regreso a las formas en plena forma. Y es que dulce es la segunda venida: Adrian Smith. La primera escucha de `The Wicker Man´ hace que tu pulgar y tu meñique se extiendan al cielo, esa es la señal. A partir de ahí, lo mejor de todas sus virtudes se desenvuelve con una pátina atmosférica más apropiada para la modernidad, algo más progresivos, igual de cañeros, más épicos que nunca y con estribillos tan contagiosos que tendrás que inyectarte penicilina: `Brave New World´, `Out of the Silent Planet´. Así de rejuvenecido entraba Eddie en el siglo XXI.68- THE BACK ROOM, 2005 (EDITORS)Entre todas las resurrecciones de Ian Curtis y el sonido Maxi-Pop de estos años solo unas pocas merecen no volver a entrar al sepulcro. Esta es una de ellas. Un debut magnífico, enérgico, directo, más luminoso que dark, más melódico que crudo, limitando su paleta sonora a espectros que rebotan entre los brochazos de guitarra a lo U2 (ahí `Bullets´) y el revivalismo vocal de unos Interpol fuera del claustro, tomando un rayo de sol entre nubes oscuras. ¿Es extraño que este sea un álbum que en sus momentos más vitales puedes poner en el gimnasio para una sesión de step aeróbic?. `Munich´, `Blood´ y `Lights´ son prueba de tal desviación. Pero sus joyas más logradas se llaman `Camera´ y `Fingers in the Factory´. 69- HUMBUG, 2009 (ARCTIC MONKEYS)
Y Josh Homme obró el milagro. Los monos maduraron y se echaron a perder, mientras su música crecía en profundidad y penumbra durante el trance del desierto junto al perfecto hermano mayor. Primer álbum post-Last Shadow Puppets (nº3 en su catálogo), donde ya se vislumbraban las tendencias más sofisticadamente cinematográficas de Alex Turner, que ahora despoja del barroquismo orquestal para revestir de hipnótica oscuridad, ritmos pesados y guitarras sombrías de riffs circulares sus retorcidas viñetas, en ocasiones llenas de sordidez (tremendísima `Crying Lightning´: top) y cercanas al vértigo nocturno entre Nick Cave (`Dance Little Liar´) y un caustico Morrissey (`Cornerstone´, `Secret Door´).69- VERSION, 2007 (MARK RONSON)¿Por qué no transformar un buen puñado de himnos indies en festivas y elegantes canciones soul para ambientar un guateque en los 60? Un audaz alarde de producción de quien llevó a Amy Winehouse a firmar uno de los hitos musicales de la década con Back to Black. Algunos imprescindibles: Smiths, The Jam, Charlatans, Radiohead; hits de temporada: Kaiser Chiefs, Coldplay, Kasabian o con la inestimable colaboración de la reina del año con su deliciosa lectura de `Valerie´ (The Zutons) y gratas sorpresas: Ryan Adams y QOTSA, que son renovados estilísticamente y pasados por un creativo filtro Motown. Ronson consolidaba así su nombre como productor de referencia indiscutible. 👉 101 discos de los 2000 parte 6 © David de Dorian, 2026
