Revista Cultura y Ocio

«Asesinas victorianas», de Mary S. Hartman

Por Guillermo Guillermo Lorén González @GuillermoLorn

«La verdadera historia de trece mujeres respetables
acusadas de crímenes atroces.»

«Asesinas victorianas», de Mary S. HartmanEn Asesinas victorianas, la historiadora Mary S. Hartman convierte una serie de crímenes victorianos en algo más inquietante y complejo que una mera antología de asesinatos célebres. Publicado originalmente en 1977, el libro sigue conservando una extraña vitalidad: la de las obras capaces de dialogar simultáneamente con la historia social, el ensayo feminista y la literatura criminal. Hartman examina los casos de trece mujeres francesas e inglesas acusadas de asesinato durante el siglo XIX, pero lo verdaderamente fascinante no son los crímenes en sí, sino el entramado moral y cultural que los rodea.

El crimen femenino no solo perturbaba por su violencia; perturbaba porque convertía el hogar, supuesto santuario moral de la época, en un escenario de amenaza.

La autora parte de una premisa sencilla y poderosa: la sociedad victoriana necesitaba imaginar a la mujer burguesa como depositaria de pureza doméstica, obediencia y contención emocional. Cada una de estas asesinas —o supuestas asesinas— destruye esa ficción. Hartman reconstruye con minuciosidad los procesos judiciales, los rumores de prensa y las contradicciones de los testimonios para demostrar hasta qué punto aquellos casos funcionaron como auténticos espectáculos públicos del miedo. El crimen femenino no solo perturbaba por su violencia; perturbaba porque convertía el hogar, supuesto santuario moral de la época, en un escenario de amenaza.

Entre las figuras más memorables del libro aparece Madeleine Smith, joven escocesa de clase media acusada en 1857 de envenenar con arsénico a su amante secreto, Pierre Émile L’Angelier. El caso desató una auténtica obsesión pública: las cartas amorosas de Smith circularon como prueba no solo de un posible asesinato, sino de una sexualidad femenina considerada escandalosa. Hartman muestra con brillantez cómo el juicio terminó transformándose en una evaluación moral de la conducta íntima de la acusada.

La justicia victoriana parecía incapaz de separar
el delito de la transgresión social.

Igualmente fascinante resulta el episodio de Constance Kent, quizá uno de los crímenes más célebres de la Inglaterra victoriana. En 1860, el pequeño Francis Saville Kent apareció degollado en una casa de campo de Wiltshire; años más tarde, su hermanastra Constance confesó el asesinato. Hartman no se limita al misterio policial: examina la sofocante estructura familiar victoriana, la represión emocional y la construcción mediática de la monstruosidad femenina. La figura de Constance, adolescente inteligente y silenciosa, perturbó profundamente a la opinión pública porque parecía encarnar una maldad incompatible con el ideal de inocencia femenina.

Otro de los casos más inquietantes es el de Florence Maybrick, estadounidense casada con un rico comerciante inglés mucho mayor que ella. Acusada en 1889 de intentar envenenar a su marido con arsénico, Maybrick fue condenada en un proceso lleno de irregularidades y prejuicios morales. Hartman revela hasta qué punto el adulterio de Florence pesó más que las pruebas materiales. La justicia victoriana parecía incapaz de separar el delito de la transgresión social.

Hartman escribe como una investigadora,
pero posee el pulso de una novelista victoriana.

Lo admirable del libro es el equilibrio entre rigor académico y tensión narrativa. Hartman escribe como una investigadora, pero posee el pulso de una novelista victoriana. Sus capítulos avanzan con una cadencia casi detectivesca: cartas comprometedoras, rastros de arsénico, amantes clandestinos, herencias, matrimonios desgraciados y habitaciones cerradas se suceden en una atmósfera que recuerda por momentos a Wilkie Collins o a las páginas más sombrías de Dickens. Sin embargo, nunca cae en el sensacionalismo fácil. Incluso cuando describe episodios especialmente crueles, la autora evita la fascinación morbosa y prefiere interrogar las estructuras sociales que produjeron aquellas tragedias.

Uno de los mayores aciertos del ensayo consiste en mostrar cómo la justicia del siglo XIX juzgaba simultáneamente un crimen y una desviación moral. Las acusadas eran observadas no solo por lo que habían hecho, sino por cómo vestían, deseaban o hablaban. Una mujer demasiado apasionada, demasiado inteligente o demasiado independiente podía resultar sospechosa antes incluso de entrar en la sala del tribunal. En ese sentido, Asesinas victorianas anticipa debates contemporáneos sobre género, representación mediática y violencia simbólica.

Las acusadas eran observadas no solo por lo que habían hecho,
sino por cómo vestían, deseaban o hablaban.

Leído desde el presente, el libro funciona como un espejo incómodo: detrás de cada caso criminal aparece una cultura empeñada en definir qué debía ser una mujer respetable y qué ocurría cuando esa definición se quebraba. Más que un catálogo de homicidios victorianos, Asesinas victorianas es una anatomía del miedo social y de las ficciones de la respetabilidad burguesa. Un ensayo elegante, oscuro y sorprendentemente actual.

Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.

La autora:«Asesinas victorianas», de Mary S. Hartman
Mary S. Hartman (Minneapolis, 1941) es la fundadora, y catedrática emérita, del Instituto para el Liderazgo de la Mujer. Fue decana del Douglass College, la universidad para mujeres de Rutgers, de 1982 a 1994. En ese cargo inició varios programas para mujeres, tales como el Proyecto Douglass para Mujeres de Rutgers en Matemáticas, Ciencias e Ingeniería; el Centro para el Liderazgo Global de la Mujer y la cátedra Laurie de Nueva Jersey en Estudios de la Mujer. Esta reconocida académica es autora y editora de numerosas publicaciones y entre ellas destaca su primer libro, Victorian Murderesses: A True History of Thirteen Respectable French and English Women Accused of Unspeakable Crimes (Schocken, 1977), que fue seleccionado por el club de lectura del Literary Guild.

El libro:
Asesinas victorianas (título original: Victorian Murderesses, 1977) ha sido publicado por Ediciones Siruela en su Colección El Ojo del Tiempo 170. Traducción de Raquel García Rojas. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 480 páginas.

Para saber más:
https://en.wikipedia.org/wiki/Mary_S._Hartman


Volver a la Portada de Logo Paperblog