Delicado cake de limón con semillas de amapola, cubierto de suave crema y coronado con merengue tostado. Un postre equilibrado entre frescura, textura y dulzura, ideal para quienes disfrutan los sabores cítricos con un toque elegante.



INGREDIENTES
Cake limón semillas de amapola
2 huevos L
100 g de aceite de girasol
340 g de harina
200 g de azúcar
1 cucharada de miel
125 g de yogur natural
60 g de leche
3 g de bicarbonato
14 g de levadura química
2 g de sal
Ralladura de 3 limones
35 g de zumo de limón
20 g de semillas de amapola
Crema de chocolate blanco
1 yema de huevo L
140 g de leche
15 g de maicena
1 sobre de azúcar de vainilla (8 g)
35 g de chocolate blanco
Merengue
1 clara de huevo L (28-30 g)
60 g de azúcar
PREPARACIÓN
Cake limón semillas de amapola
Precalentamos el horno a 175ºC
Molde rectangular con tapa de 21x11,5x11 cm
Le ponemos el zumo de limón a la leche y el yogur para conseguir una buttermilk casera.
El azúcar lo juntamos con la ralladura de limón y mezclamos. Añadimos los huevos, batimos hasta que estén cremosos, añadimos el aceite.
Tamizar la harina junto con el bicarbonato y la levadura, la sal y le añadimos las semillas de amapola. Lo añadimos al bol, mezclamos todo con la batidora a velocidad mínima. Añadimos la buttermilk con los secos.
Vertemos la mezcla en el molde, tapamos. Horneamos durante 40 minutos o hasta que al pincharlo con una aguja ésta salga limpia.
Los dejamos enfriar sobre una rejilla.
Crema de chocolate blanco
En un cazo ponemos todos los ingredientes menos el chocolate blanco. Batimos bien y llevamos a fuego medio hasta que hierva u espese. Retiramos del fuego y añadimos el chocolate blanco troceado, integramos. Pasamos a un bol, tapamos con papel film a piel y dejamos enfriar.
Merengue
Merengue suizo
En un bol ponemos los ingredientes y lo llevamos al baño maría hasta que el azúcar esté disuelto, sin dejar de remover. No debe hervir, hasta que alcance unos 55ºC o 60ºC.
Batimos con unas varillas eléctricas hasta que el merengue esté brillante y firme. Pasamos a una manga pastelera con redonda.
Una vez el bizcocho esté frío y la crema, cubrimos toda la parte alta alisando bien. Luego hacemos decoraciones a nuestro gusto.
Tostamos el merengue con un soplete de cocina.



