Lo sé, es raro hablar del Calendario de Adviento cuando ya lo hemos terminado. Pero es que lo importante del Calendario de Adviento de este año era el contenido y lo importante estaba el final.
El Calendario en sí era reciclado de otros años. Unas mini bolsitas craft de Tiger que ya utilizamos hace dos años que las niñas decoraron con washi en tonos dorados. Todas las bolsitas colgadas de una cuerda con unas pinzas donde se indicaba el número del día correspondiente.
Pero como he dicho antes lo importante era el contenido.
El primer día las niñas leyeron una carta donde les explicábamos que el calendario iba a tener planes especiales, actitudes que teníamos que mejorar o cosas sobre las que reflexionar, para preparar el corazón para el nacimiento de Jesús, pero además íbamos a construir nuestro Belén familiar (hasta ahora hemos puesto el de Playmobil y el de los Little People).
En algunas bolsa fueron apareciendo entonces los pastores, la mula y el buey, la Virgen y San José y el día 24 estaba el Niño Jesús acostado en su pesebre. El Belén es el clasico de barro de toda la vida, así me aseguraba que siempre encontraremos figuritas y accesorios para ir ampliando. Lo compré en La Real Fábrica Española.
Como este set no tenía ni Reyes Magos ni Ángel, unos de los planes del calendario era ir a la Plaza Mayor a comprarlos y las niñas alucinaron con la cantidad de figuritas de todo tipo que hay. El año que viene me parece que Herodes y algún romano se incorporarán al Belén (el padre de las criaturas se emocionó más que ellas), yo sin embargo me enamoré de las lavanderas!!
Este año al tener pocas piezas y al disponer de ella poco a poco, lo hemos colaocado en una bandeja. El año que viene, armaremos un buen Belén!
La idea fundamental era (y es) que en Navidad tengamos que construir algo juntos, algo que para ellas sea especial, el Belén de la familia.
PD. Como publico esto a 'toro pasado', prometo recordarlo el año que viene en noviembre por si te apetece hacer algo parecido.
