Hola chicas, buenos días.
Hoy os traigo una blusita veraniega, preparándonos ya para la próxima estación.
En esta ocasión se trata de una blusa, en concreto, lleva el nombre de un libro entrañable: "Tomates verdes fritos".Y no es casualidad.

Tejida con algodón Caricia Delicato, su textura es tan suave como su nombre sugiere.

Es un hilo ligero, fresco y delicado, perfecto para crear prendas ligeras. El resultado es una blusa de aire veraniego, con un calado que deja pasar la luz y el movimiento.

La tejí para mi hija.
Mientras avanzaba en la blusa, me acompañaba la historia de Tomates verdes fritos, esa novela que nos habla de amistad, de mujeres fuertes, de vínculos que resisten el paso del tiempo. Es un libro lleno de calidez, de momentos cotidianos que, sin hacer ruido, se vuelven extraordinarios. Y quizá por eso este nombre le encaja tan bien a la blusa: porque también ella está hecha de pequeños momentos, de tardes tranquilas, de vida vivida despacio.

Hay algo muy bonito en unir lectura y tejido. Ambas cosas requieren tiempo, paciencia y presencia. Ambas construyen, punto a punto o palabra a palabra. Y cuando se juntan, el resultado no es solo una prenda o una historia, sino una experiencia.
Para rematar en bajo, cuello y mangas, usé un restitos de Bambú de Zeeman.

Esta blusa es eso: una historia que se puede llevar puesta.
Buen lunes y buen inicio de semana, aquí post-feria.
