
Estoy a punto de transformarme en una bolita e ir rodando por la calle cual roscón de vino. Literalmente saturada de dulce, pero todavía queda mucha tralla navideña y menús que preparar. En mi caso me encargo de elaborar el menú de fin de año en casa de unos amigos y el día de reyes viene mi madre a casa, así que de rosco pasaremos a tamaño roscón.
Pero bueno, como se suele decir año nuevo vida nueva y ya pensaremos en dietas la semana que viene...no? Este va a ser mi postre de fin de año, formaba parte del postre elaborado en la escuela Hofmann hamburguesa dulce.
Es realmente delicioso, aunque os aviso que es para amantes del chocolate y dulzón, ideal para unos mini vasitos de bocado individual.
Como contraste extremo lo sirvo con maracuyá (fruta de la pasión), acido y crujiente. La mezcla es espectacular.

INGREDIENTES
- 250ml nata para montar
- 3 yemas
- 40gr azúcar
- 1 hoja de gelatina
- 100gr de chocolate cobertura

ELABORACION
- Hidratamos la gelatina en agua fría durante 10 minutos.
- Batimos las yemas hasta blanquearlas en un bowl.
- Ponemos en un cazo a fuego suave la nata y el azúcar y llevamos a ebullición, dando vueltas para asegurarnos que se disuelve el azúcar.
- Una vez hierva volcamos encima de las yemas de golpe, y batimos con unas varillas.
- Añadimos la hoja de gelatina escurrida y la disolvemos.
- Volcamos encima de la cobertura, esperamos unos segundos y mezclamos con varilla manual haciendo círculos suaves desde el centro hacia afuera hasta que veamos que el chocolate y la nata están completamente integrados.
- Disponemos en los vasitos, enfriamos a temperatura ambiente y llevamos a la nevera un mínimo de 4 horas. Si lo hacemos de un día para otro mejor y más bueno estará.
FELIZ 2017, os deseo lo mejor del mundo!!
