Revista Cine

Critica TV: La Fuga 1x01

Publicado el 13 enero 2012 por Lapalomitamecanica
 Fuga si, pero de cerebros
NOTA: 3
Después de los problemas de producción que llevaron a cambiar a la serie de título (antes conocida como 2055) por fin pudimos ver la primera apuesta de Telecinco para este 2012, La Fuga. Como sabréis Mediaset se jugaba mucho ya que todas sus series de estreno en los últimos meses han sido auténticos batacazos, sobre todo si recordamos a los Piratas de Pilar Rubio. Y es que Mediaset lleva demasiado tiempo lobotomizando a sus espectadores con televisión de pésimo gusto y por lo tanto dañando la propia imagen de su marca como para ahora buscar un target distinto  que les responda a sus apuestas más “innovadoras”. No son pocos los que ya piensan que Telecinco debe tan solo tirar de realities ya que el público demandante de calidad hoy por hoy no está por la labor de sintonizar la cadena de Vasile. Con la misión de cambiar esa tendencia se estrenaba ayer La Fuga, y escaparse no sé si se escaparán, pero desde luego el primer objetivo ya ha sido todo un fracaso. El análisis completo, tras el salto.
El estreno de anoche tuvo un 16,9 % de share, unos 3 millones de espectadores aproximadamente. No se puede decir que haya sido un fracaso pero desde luego no han sido buenos datos visto que el miércoles la programación de la competencia era bastante asequible y que por norma general los datos de audiencia siempre tienden a bajar antes de estabilizarse. La Fuga nos traslada a un futuro donde las libertades son amenazadas y los llamados rebeldes encarcelados en prisiones de máxima seguridad. Una correcta María Valverde  tendrá la tarea de liberar a su marido Daniel (un Aitor Luna más soso que Colin Hanks en Dexter) de su cautividad en una prisión situada en una plataforma petrolífera.
Con un prólogo de cuatro minutos a la nueva serie de Telecinco le basta para poner en situación al espectador. Tan solo y gracias a una paródica narración de la propia protagonista sabemos que nos situamos en un lugar indeterminado y del gusto orwelliano, donde las libertades han sido erradicadas por “unos tipos” y las reservas de petróleo están extintas porque suponemos que el planeta se ha ido al carajo, pero  un grupo de valientes (que parecen ser cuatro gatos) que se hacen llamar La Resistencia (¡Buaaaauu que original!) luchan para derrocar al sistema (¡ojito que son veganos!).  Con eso ya el espectador tiene que entrar en situación sin insistir en más detalles, ¿Para que molestarse contextualizando la serie en un marco más o menos creíble si casi todo el metraje ocurre en la plataforma petrolífera?
La prisión se hace llamar La Torre, un recinto de alta seguridad (al menos esi quieren hacernos creer) donde los funcionarios se las hacen pasar canutas al personal. Sin embargo, cualquiera que haya visto cualquier serie carcelaria (Oz, Prison Break) o película (Celda 211 o Cadena Perpetua) sobre la temática no podrá encontrar ni un solo presidiario que tenga el carisma que pudieran tener Malamadre (un gran Luis Tósar) o el propio T- Bag (un no menos grande Robert Knepper). Porque si algo gusta en este género son los clásicos psicópatas que llaman la atención del espectador  mas morboso (entre los que yo me incluyo) y sobre todo la interacción con el resto de presidiarios. En La Fuga no busquéis demasiado porque no los vais a encontrar ya que la serie de Mediaset parece un patio de recreo comparandola con el resto de ejemplos arriba enumerados). Y es que si quieres crear una atmósfera carcelaria lo primero que tienes que imprimir es el miedo al televidente, el miedo a ser rajado, el miedo a ser violado o el temor ante la fragilidad de tu existencia en un lugar donde la vida no vale más que el respeto o el temor que infundas.
Donde una serie generalmente se comprueba si se ha invertido realmente pasta es siempre en sus escenarios, sobre todo sin son exteriores. En La Fuga la mayoría de los escenarios son interiores, siendo quizás el patio principal de los reclusos donde halla un poco de trabajo, pero es que el resto no hay por donde cogerlos. El pasillo de las celdas además de ser diminuto da la impresión de que es ridículo mantener a toda una plataforma petrolífera para albergar a todos los presidiarios que caben en un corredor de 50 metros. Y si nos referimos a las decorados donde pululan los funcionarios de prisiones son exactamente iguales a las de cualquier oficina corriente, con sus extintores, sus alarmas de incendios y sus carteles de “salida” (verídico, fijaros). Por no olvidar esos escenarios que parecen pabellones industriales llenos de cajas y toda clase de basura industrial similares a un backstage de cualquier plató. Vale si, estamos en una plataforma petrolífera, ¿pero es que alguien ha visto aquí donde está la máxima seguridad?¿O algo que de nos traslade a un futuro no muy lejano? ¡Si es que el mayor exponente tecnológico que encontrareis en La fuga son los Ipads del personal! Desde luego, la atmósfera no es la más idónea para meter al espectador en situación a pesar de contar con una iluminación y fotografía más que aceptable.
En cuanto al reparto, no es ni mucho menos el mayor problema de La Fuga, ya que a pesar de que nadie destaque demasiado (quizás Asier Etxandia da algo de pimienta con su interpretación de Miguel Reverte)  tampoco podemos decir que nadie de la nota como Maxi Iglesias en Toledo. Eso si, no busquéis personajes trabajados porque una vez más el guion peca en exceso de no poner en contexto al espectador con unos personajes planos como el encefalograma de Belén Esteban.  Lo que si vamos a encontrar es amor por todas partes y además del más meloso (te casas a los 15 días de conocer a un chico y después te pasas 5 años ingeniándotelas para liberarle. No es una inversión muy buena, ¿no?), incluidas la clásica pelea de gatas por el hombre deseado.
(¡listos para una partidita al paintball!)
No han sido pocos los que en Twitter han criticado que La Fuga es una copia mal hecha de la serie estadounidense Prison Break. Y es que si ya la premisa de la nueva apuesta de Mediaset  es un plagio descarado, lo que si es ya de juzgado de guardia son esas secuencias a toda mecha que recorren la cárcel tan propias de la serie del estreñido Scofield y compañía.  Además, la dinámica será bastante similar a la serie de la FOX preparando la huida a medida que transcurren los capítulos, aunque del plan poco o nada se sabe aún aunque eso si, si lleva cinco años preparándolo esperemos que no acabe como con el Plan de Rajoy.
En resumen, La Fuga es una serie no solo mala con ganas sino también lenta y carente de todo ritmo. No hay por donde cogerla, carece de ambientación, personajes, historia y el guión parece escrito por un mono con sombrero, eso sí, sin carrera.  Quizás me cebado demasiado, pero es que me ha costado un esfuerzo encomiable acabar el capítulo con sus laaaaargos noventa minutos donde la única secuencia buena ha sido curiosamente la escena de artes marciales.  Una nueva apuesta de Mediaset por la calidad seguramente afirmará la cadena. Lamentablemente para Telecinco, la ficción dista mucho de la realidad, y viceversa.

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