El autor de Un canalla muy seductor habla sobre el romance, la autopublicación, el humor y la importancia de construir historias con personajes libres y auténticos.
Por: Alberto Berenguer / Instagram: @tukoberenguer; @delecturaobligada
En sus historias, la pasión estalla justo donde menos se espera. ¿Cuál es su truco para que los lectores sientan esa química desde la primera página?
He estudiado cine y televisión y siempre nos contaban el mismo truco para que una historia enganche; que haya un giro inesperado o que sorprenda en las primeras páginas. Por ejemplo, que la protagonista haya dejado su trabajo y comience una nueva vida. Que ocurra un accidente. O, como empiezan muchas historias; que ella descubra que su pareja le es infiel.
Yo intento dar un paso más y reírme o jugar con ese cliché de cambio o giro al inicio; escribo algo que me gustaría leer a mí. La química entre los personajes desde el inicio, si hay un amor a primera vista, intento que sea física, porque lo que primero que entra es por los ojos. Y después, lo más importante para mí, es lo intelectual y sentimental.
Comenzando con su última novela, ¿se atrevería a confesar si alguna de sus experiencias personales ha servido de chispa para ‘Un canalla muy seductor’?
No, no suele pasar así. Tal vez, yo tengo mucho carácter como Sara, la protagonista de la novela, y si algo creo que no es justo, aunque me equivoque, salto como un tigre. Y, quizás, también que mis parejas siempre han sido mayores que yo.
Te confieso que cuando escribo, a veces no soy consciente de que estoy plasmando una vivencia mía hasta que no lo he leído varias veces, así que puede haber más cosas.
Si tuviera que describir la escena más atrevida que ha escrito, sin entrar en detalles sexuales, ¿cómo la contaría para dejar a todos con la boca abierta?
Creo que la escena más potente y atrevida que he escrito fue en El entrenador. Hay una escena de sexo muy sensual, morbosa y bastante atrevida con elementos del box, la nave donde se entrena CrossFit. Es bastante excitante y voló mucho mi imaginación. Todavía sonrió al recordarla, mola mucho. No soy un escritor que le guste escribir escenas de sexo, las considero aburridas. Es mucho más interesante en la vida real; con tu pareja, amante… Así que cuando las plasmo en mis libros intento que sean originales y que aporten valor a la historia.
Si existiera Noah en la vida real, ¿qué cualidad cree que más atraería a las lectoras y lectores?
Primero que físicamente está buenísimo. Entra por la vista. Un madurito sexi, guapo, que se cuida y hace deporte. Seguro que, bajo esa apariencia de hombre de hierro, es noble, divertido, empático y cariñoso sin llegar a ser empalagoso.
Romper tabúes es parte de la diversión en sus libros. ¿Qué línea le divierte más cruzar cuando escribe escenas de tentación?
La que no me gusta romper en absoluto es que la mujer se degrade o se arrastre por las migajas que le ofrece un hombre, eso me parece humillante, cruel y poco sexi. Digo «poco sexi» porque aún no entiendo por qué muchas escritoras/es plantean escenas de sexo donde la mujer (casi siempre es la mujer) se humilla por acostarse o por un poco de afecto del protagonista. ¡Eso es del siglo pasado!
Y lo que más me gusta cruzar son las fantasías que dibujamos en nuestra imaginación y no nos atrevemos a confesar a nuestras parejas. Esas fantasías que son muy divertidas y no nos atrevemos a realizar. A veces, cuando damos el paso y las cumplimos no nos saben tan bien cómo nos habíamos imaginado, y ahí intento darle un toque cómico. Y, otras veces, es mucho mejor que como lo habíamos planteado y hago que los protagonistas se unan más al realizar esa fantasía. No sé, por ejemplo, sexo en lugares públicos, utilizar juguetes, sumar a alguien más en el sexo… Son cosas que no tengo porqué practicarlas yo en mi vida real, pero estoy al día de todas esas cosas e intento que aparezcan en mis libros.
El juego de poder entre jefe y empleada atraviesa toda la historia. ¿Qué le fascina más de esa dinámica y cómo cree que refleja las tensiones del mundo real?
Me gusta cuando el supuesto subordinado/a se merienda al jefe/a y cambian los roles. Me encanta demostrar que el poder no depende de un puesto de trabajo, si no de si te atreves a vivir la vida que sueñas. Intento reflejar las tensiones con diálogos que hagan vibrar a los personajes y a los lectores/as. Es la forma más divertida que encuentro de plasmar los problemas reales y siempre con un toque de humor.
Más allá del romance y la tentación, sus historias muestran cómo los personajes crecen y aprenden de sus errores. ¿Qué mensaje espera que se lleven los lectores sobre amor, confianza y autoconocimiento?
Que confíen en ellos mismos. Que, aunque tropiecen y lo hagan mil veces, no se den por vencidos. Pero que también sean inteligentes y no se agoten cuando algo no les sale bien. A veces, la vida te está diciendo que por ahí no es. Y oye, ya lo has intentado y no te ha salido. Así que quizás es mejor ir por otro lado y no pasa nada. Aunque les recomiendo que si tienen un sueño, que peleen por él. Solo se vive una vez.
Sobre el amor siempre, ¡siempre!, voy a recomendar que busquen uno sano (ya sea de pareja, familiar, amistad o hacia uno mismo). Que no se dejen someter y que respeten y pida respeto. Así es mucho mejor y se vive muchísimo mejor. Y, sobre todo, que disfruten de lo que hagan; en el trabajo (lo que se pueda), con los amigos, los perretes, con la pareja y hasta aburriéndose. Cuando digo disfrutar no me refiero a que siempre estés feliz o contento, eso es imposible. Me refiero a que lo que hagas esté acorde a tus valores y a lo que quieres en la vida, siempre en la medida que sea posible. ¡Ah!, una cosa más; que se olviden de ser perfectos/as. Eso es una quimera. Se es más feliz cuando uno no persigue la perfección y abraza sus virtudes y sus defectos.
Como autor que ha optado por la autopublicación, ¿qué consejo daría a quienes quieren lanzarse por esa vía y qué compañero de autopublicación recomendaría leer por su trayectoria inspiradora?
Me encanta autopublicar, aunque también publique con Mil Amores y Penguin. Te da libertad creativa y ganas mucho más dinero. Además decides cuando sale tu libro, qué genero escribes y un montón de cosas que con editorial, a veces, no es posible. Hace poco vi un post en Insta de una autora que autopublica y también publica con editorial y decía eso; que mola autopublicar porque tomas las riendas de tu profesión. Eso es una pasada. Ella también señalaba que tienes que saber de marketing porque tú haces todo, y a mí me encanta el tema de promocionar mis libros.
El consejo que doy a la gente es que se lance, que pierda el miedo. Pero que lo haga preparado; que lea sobre el tema, que vea tutoriales en YouTube sobre autopublicación, que son buenísimos. Y que siga a escritores/as que autopublican para aprender de ellos. Otro consejo es que se rodee de compis guays, que se alegren por sus triunfos.
Te recomiendo a dos autoras que son geniales y cuentan como miles y miles de lecturas. Hollie Deschanel, ¡es buenísima!, escribe comedías románticas, romance histórico, erótica y todos sus libros son maravillosos. Además, tenemos varias bilogías juntos. Y, también, recomiendo mucho a Anabel García. Escribe comedia romántica y erótica. ¡Sus libros son de diez!.
Para terminar, si pudiera invitar a su personaje favorito de otra novela romántica a compartir una escena con Noah o Sara, ¿quién sería y qué pasaría?
Quizás a los protas de Un canalla muy elegante, la segunda parte de la bilogía que es totalmente independiente. Seguro que compartirían una cena muy agradable y hasta acabarían revelándose secretos infalibles para disfrutar con tu pareja.
