Son alimentos preparados o pre-cocinados, los cuales incluyen todo el procesado hasta que lo ponemos en el plato, es decir, la compra de la materia prima, la limpieza del producto (pelado, deshuesado etc…) la cocción, el envasado, la conservación ... y es por todo esto por lo que pagamos no solo por un producto envasado. Esto es algo que se hace habitualmente, los “tupers de lentejas de mi madre” siempre tienen un hueco en mi congelador, solo que en el caso de los preparados se traduce a gran escala y se comercializa.
Hasta ahora la principal diferencia es que el alimento casero (el de mi madre o de mi abuela) tiene productos locales de primera calidad procesados en casa, sin aditivos más allá de la sal común, y congelados tras la cocción, ahora bien, cuando compramos estos productos en una gran superficie (enlatados, congelados, pre-cocinados y refrigerados) nos encontramos con una lista de ingredientes descomunal, la inmensa mayoría de las veces sin conocer el origen de los mismos, que incluyen además colorantes, aditivos y conservadores a “puntapala” … si unas lentejas con verduras llevan agua, lentejas, verduras, sal, especias … ¿que es todo lo demás? … esa es una de la principales diferencias, que junto al procesado térmico y congelación son las claves para encontrar un alimento-servicio de calidad.
Tras mucho tiempo buscando encontré en un comercio local una marca de la zona donde vivo que comercializa productos “caseros” congelados, me explico, un plato a base de legumbres, con ingredientes locales y sin aditivos, congelado y listo para calentar y servir. Voy a analizar uno de sus productos antes de que mi abuela pida derechos de autor por la receta (es broma). Primero desde un punto de vista nutricional que abordará esta entrada, desde un punto de vista tecnológico y de la legislación del etiquetado en una entrada posterior.El alimento en sí se comercializa por una empresa local y se pueden encontrar en distintos comercios. El plato que probé y que paso a analizar es OLLA DE LEGUMBRES CON SOJAPrimero copio y pego el listado de ingredientes: agua, cebolla, espinacas, garbanzos (5,1%), alubias (5,1%), lentejas pardinas (5,1%), soja (5,1%), aceite de oliva (4.1%), tomate (quieres saber mas sobre el tomate? pulsa aquí), ajo, sal y especias. Y el análisis nutricional proporcionado por el fabricante.
Suponiendo que los ingredientes están en orden decreciente (según legislación) y en base a la composición de otras recetas podemos cuantificar cada uno de los ingredientes (esta composición es estimada) y de esta forma hacer un análisis nutricional un poco más exhaustivo, teniendo en cuenta el error cometido por usar tablas de composición de los alimentos (USDA SR24 modificado con Tabla de composición de alimentos por medidas caseras de consumo habitual en España. CESNID. McGraw-Hill. Interamericana):
IngredienteGramos
Agua23.94
Cebolla23.5
Alubias5.1
Soja5.1
Garbanzos5.1
Lentejas5.1
Aceite de oliva4.1
Tomate4
Ajo4.1
Tomate2.5
Sal1.3
Especias0.26
Valores Nutricionales mediosPor 100gPor 300g
Kilojoules (kj)362.31087.0
Calorías (kcal)86.6259.8
Proteínas (g)3.410.2
Hidratos de carbono(g)8.525.4
de los cuales azúcares (g)1.85.5
Grasas (g)4.914.6
de las cuales saturadas(g)0.72.1
Fibra (g)2.47.2
Sal (g)1.33.9

Las Calorías: 96 Kcals/100g. es un plato casi isocalórico es decir 1 Kcal por gramo, en comparación por ejemplo con el pan, 250 Kcal/100g, estamos hablando de un plato bastante contenido en calorías. 288 Kcal a los 300 g (envase comercial), si comparamos con una dieta de 2000 kcal al día (ampliaré esta información en la segunda parte del artículo junto a la descripción del etiquetado), unos 150 g de producto aportan 192 Kcal un 9.6% del total calórico. Básicamente un excelente plato principal para la comida del mediodía.
A pesar de haber estimado el peso de los ingredientes y traducir los nutrientes con las tablas de composición de los alimentos el perfil de macronutrientes real será bastante parecido al del gráfico. Así podemos observar un predominio de grasa frente a los otros macronutrientes, siendo este la principal fuente de energía del plato (48% de las calorías provienen de las grasas), este es el primer punto a favor del plato, estamos hablando de aceite de oliva como ÚNICA grasa de adición, con todos los beneficios que ello conlleva (Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet ).
Perfil lipídico con predominio de las grasas moninstauradas en primer lugar y luego de las poliinstauradas, por último en menor proporción se encuentran las saturadas que están presentes de forma natural en el aceite de oliva (un 12% presente en el aceite de oliva según tablas de composición de los alimentos). El plato esta
exento de grasas trans (para saber más de las grasas trans pulsa aquí)

Lo ideal por supuesto de la olla al plato pero ¿quien no cocina y congela para la semana siguiente?.A favor: listado de ingredientes
Ni fu ni fa: sin información acerca del procesado (limpiado, pelado, cocinado, conservación etc ..)
En contra: el contenido de sal.


ACTUALIZACIÓN: tronchante (y chanante) monólogo de Aitor Sánchez (Mi Dieta Cojea) sobre etiquetado alimentario “casero”
