Los aviones comunes, que mucha gente confunde con su pariente la golondrina, construye el nido en los aleros de las casas con materiales como el barro o en este caso la arena, que compacta con su saliva. El nido es totalmente cerrado y con única abertura en la parte superior, como ya comenté en otra entrada del blog.
En Luanco de toda la vida recuerdo pequeñas colonias de este bonito y familiar pájaro, aunque en los últimos años ha disminuido bastante, sobre todo porque algunas de las viejas casas donde anidaba ya no existen. Una de estas colonias siempre estuvo en la parte alta del edificio que mira precisamente a la Ribera. Aquí algunos aviones estaban iniciando la construcción de nidos.
Desconozco exactamente la razón pero parece que cada temporada de cría los nidos del año anterior desaparecen casi totalmente del edificio. Sin embargo, los aviones insisten en criar aquí año tras año, dado que su ubicación es muy buena. Estaré atento a ver cuantas parejas se asientan este año.
