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Esfera, miedos interiores

Publicado el 13 enero 2016 por Patrick Bateman @CinefiliasO
Esfera, miedos interioresBarry Levinson, director de la notable El secreto de la pirámide y, la no menos interesante Sleepers, nos ofrece en Esfera un equilibrado conjunto entre la mejor ciencia ficción y el mejor thriller posible para un producto, que a pesar de sus 75 millones de dólares, muy bien aprovechados si contamos con la dificultad de rodar bajo el agua sin efectos digitales, rezuma ecos de producción doméstica en alguna que otra secuencia.
Aunque la película fue realizada a las puertas del año 2000, sus influencias ochenteras se pueden contar por cientos en lo visual y argumental, sobre todo en su parte más fantástica. Si bien, su planteamiento, tacto dramático u otras cuestiones morales son más propicias y acordes a la década en que se rodó, los 90.
El film se mantiene entre los tópicos de la ciencia ficción la mayor parte del tiempo. Pero se le acusa de un final vergonzoso -que no es mi caso-, quizás ese psicoanálisis al ser humano en su tramo final alejado de los tópicos, no contenta a todo el público.
A pesar de ello, Esfera nunca deja de ser un buen entretenimiento acogido por lo mejor de ambos géneros.
En un remoto lugar del Océano Pacífico, se esconde uno de los secretos mejor guardados del gobierno americano y posiblemente el mayor descubrimiento de la historia de la humanidad: una nave aparentemente alienígena que se conserva intacta en las profundidades del océano desde hace casi 300 años. Un equipo de científicos viaja al fondo marino con una inquietante misión: analizar la nave e investigar su origen.
Esfera, miedos interiores
La adaptación de la novela de Michael Crichton, escrita por los guionistas Stephen Hauser (Sleepers) y Paul Attanasio (Pánico nuclear), se muestra influenciada por Abyss de James Cameron, Profundidad seis de Sean S. Cunningham. Y sin olvidar referencias tan palpables que provienen directamente de Alien o Atmósfera cero, de Ridley Scott y Peter Hyams, respectivamente. Aunque, éstas se desarrollan en el espacio, Esfera toma apuntes varios de las mismas.
Esfera, miedos interiores
De manera, que podemos afirmar sin miedo alguno, que ésta no cuenta nada especialmente novedoso, pero al menos, lo hace adecuadamente y juega muy bien sus cartas para llegar a un desenlace, algo precipitado, pero que desmarca al conjunto de los tópicos del género, en cuanto a desenlaces más habituales se refiere, vistos en este tipo de producciones.
Con un reparto de glorias de la época, Dustin Hoffman, Sharon Stone y Samuel L. Jackson, la película reparte el protagonismo de forma muy coral entre los tres actores. Puede que haya alguna escena poco convincente por parte de la Stone, en su tramo final, pero todos pueden presumir de unas interpretaciones de aprobado.
Esfera, miedos interiores
Una de las mayores presunciones que alberga la película, reside en sus efectos especiales tan clásicos como complejos a la hora de rodar bajo el agua. Salvo la propia esfera, si en algún momento recurre a lo digital, ni siquiera se aprecia. Los escenarios están muy bien recreados y el vestuario (los trajes submarinos) dan la talla en todo momento.
Elliot Gothendal (Heat) pone la intensidad en la partitura y la película adquiere concordancia entre las imágenes y la música. En fin, una entretenida película acuática con pequeñas diferencias en su tramo final, pero que no empañan el conjunto.
Esfera, miedos interiores  

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