Revista Deportes

La siguiente fase

Publicado el 22 febrero 2014 por Carlos Romero @CarlosRomeroSFC

POR CARLOS ROMERO.

No deja de ser curioso cómo desde filas verdiblancas y de algún desnortado recreativista, se nos acusa de dogmatismo cuando exponemos nuestras teorías sobre el nacimiento del Sevilla FC en 1890. Llegados a este punto se cumple a la perfección el paradigma de “siempre cree el ladrón que todos son de su condición”, porque parece ser que sus orígenes datados en 1907 fueron otorgados por gracia divina, bajando el Espíritu santo ungiéndoles con el sacrosanto poder de nacer antes de estar o ser, y además no es discutible porque cuando les preguntamos no responden.

Como comprenderán no es que ellos sean dogmáticos, son lo siguiente, como suele decirse.

Ellos en realidad no están interesados en saber si lo de 1890 es verdad o no, en lo que están interesados es en que el Sevilla FC no naciese sobre el papel ese año. No quieren y se acabó. No tienen otro objetivo, lo demás les importa un pito. Es esto lo que tenemos en frente y por ello se estampan una y otra vez contra la pared.  La falta de honestidad en pro de sus objetivos con respecto a la rivalidad les frustra cualquier cientifismo –o algo parecido- que pudiesen albergar alguna vez en sus cerebros.

Investigan por odio, pero principalmente por inducción, es decir, la repetición de pruebas confirma una teoría (eso sí, cuidadosamente seleccionadas y cercenadas por ellos) y ello es signo suficiente de lo que quieren demostrar. Te hablan de “Jaque mate”, nos acusan de mentir, pero después pasa lo que pasa, que cuando hay una sola prueba que dice lo contrario y se la pones por delante, comienzan a acusarte de que este blog es una “Tangana Mecánica”, que si somos unos prepotentes, jugamos sucios  y que somos unos fascistas sevillistas del copón. Como comprenderán toda una respuesta científica, entiéndase la ironía. Aún con el cada vez más denostado método comparativo, esencial en cualquier investigación que se precie de estas características, son incapaces apenas de balbucear para aplicarlo, por no decir que son incapaces de ello.

Chicos de verde, cuando nos acusáis de dogmáticos no os estáis dando cuenta de que por el simple hecho de tener oportunidad de poder discutir nuestras formulaciones, ya es de por sí una teoría científica. Y si precisamente es científica es porque está abierta a otras posibilidades teóricas e hipótesis que puedan fortalecerla o todo lo contrario.

Más allá de esto ellos suponen que nos ponemos nerviosos, que no damos pie con bola cada vez que muestran una posible prueba o algo por el estilo. No se dan cuenta que frente a ellos tienen al mejor equipo andaluz de fútbol de todos los tiempos, ese que les goleó una y otra vez sin piedad, que les fulminó en todos los registros habidos y por haber. El mismo que tiene en sus vitrinas hasta 27 títulos oficiales ¿Cómo nos vamos a poner nerviosos si en los últimos tiempos no hemos dejado de golearos y lo que te queda moreno?

El asunto de 1890 llega, desde mi punto de vista y exclusivamente desde mi punto de vista, a su fin. Entiendo, repito, que desde el apartado de investigación ha llegado a su fin y la vía está agotada, sabiendo que hay cosas que aún no se han publicado. Muchas por cierto.

Personalmente creo que 1890, como ya he dicho en alguna otra ocasión, traspasa las fronteras del Área de Historia del Sevilla FC para convertirse en objeto de estudios externos tales como universidades, prestigiosas organizaciones y expertos en la materia, entre los cuales y conociendo toda la información, son ya bastantes los que han avalado estas cuestiones y donde hay patrón no manda marinero ¿Quiénes somos nosotros para desmentir a catedráticos y doctores en disciplinas de las Ciencias Sociales y Humanas? Es más, ¿quiénes narices son ellos?

Diré más.

Todos los eslabones de la cadena, y cuando digo todos quiero decir todos, afirman que la teoría de 1890 a nivel técnico no es solo viable, sino conveniente para el fútbol español. No hay ni uno solo de estos eslabones que esté en contra de ello, y lo digo porque hay alguno que otro que parece que se ha metido dentro de los foros correspondientes y en las conversaciones para decidir en contra. Algún día las sacaremos para reírnos aún más si cabe, aunque también sacaremos las del juego sucio que han llevado a cabo, estos que precisamente nos acusan de ello para que comparen.

Pero ¿qué estamos haciendo, qué está pasando y a qué estamos esperando?

Pues sencillamente a hacer lo que nadie ha hecho hasta ahora, y esto es exprimir todas las posibilidades en contra para terminar de confirmarlo todo, y por otro lado la valoración de la oportunidad sobre si es conveniente o no anunciarlo ahora, cuestión esta última que no nos corresponde ni compete como Área de Historia. Por lo tanto nuestro trabajo –que es técnico y exclusivamente técnico- ha terminado. Que sean los entes necesarios los que tomen la decisión a favor o en contra, eso sí, sin que por ello deje de significar que la teoría no es certera, quien quiera que demuestre lo contrario, la demostración está por encima de cualquier decisión venga de donde venga, quede claro esto.

Pero lo que quiero decir en definitiva es que nosotros ya no estamos para juegos de niños pequeños ni fruslerías. Nuestra teoría sigue abierta al mundo científico, pero como comprenderán esto ya llega a un nivel y a una fase procesal en el que no podemos responder permanentemente a tonterías y chuminás de la tía Carlota y deben plantearse ya hipótesis más serias. No podemos basar nuestro debate en si aparecen unos estatutos, o en que alguien dijese que fundó el club cuando estaba rascándose una oreja.

Las pruebas que los críticos deben presentarnos deben ser o estar basadas en:

 

1.- La disolución clara, a través de un acta oficial que lo exprese tal cual del equipo fundado demostradamente en 1890.

2.- Que las condiciones se que expongan sean universales, es decir, aplicables a todos los equipos por igual comparativamente. Las reglas del juego son iguales para todos.

3.- Que prueben empíricamente que la falta de actividad, en caso de existir, es sinónimo de desaparición de una Sociedad.

 

Desde mi punto de vista estas son las claves para demostrar la no viabilidad de 1890 como nacimiento de la actual Sociedad sevillista. Basta de chiquillerías y ñoñeces, que se pongan manos a la obra porque desde aquí recomiendo a mis compañeros que no respondan en el futuro a nada que no sea esto, y en caso de responder que lo hagan con un link a este post para mentes olvidadizas.

Pero fíjense ustedes a qué niveles hemos de llegar cuando la mitad de los equipos históricos no cumplen ni la mitad de condiciones que nosotros cumplimos, empezando por el de los propios críticos.

Pero nosotros somos así y además nos gusta, no tenemos mayor diversión que verles exponer teorías ridículas a duras penas y es lo que nos anima.

Repitan conmigo: SEVILLA FOOTBALL CLUB SINCE 1890.


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