Hubo mayoría como es lógico de gaviotas patiamarillas Larus michahellis, con unas 670 aves, muy buena cifra para Bañugues, y también un buen conteo de gaviotas sombrías Larus fuscus, con cerca de 150. Sin duda para esta especie ya ha comenzado la migración postnupcial, y pude ver mis primeros juveniles.
Los juveniles de sombría son identificables por su tono general muy oscuro, incluyendo las coberteras. Con ellas comienzan a aparecer otras especies, como la gaviota argéntea, de la que localicé también mi primer juvenil.
Las argénteas tienen las coberteras muy claras, a modo de teclas de piano. Similares son los gaviones, que ademas destacan también por su tamaño. También localicé mi primer juvenil.
Además pude dar comienzo a la temporada de aves anilladas con una gaviota sombría, procedente como no de la isla de Guernsey por Paul Veron. Se trata de 2AH3, anillada en 2012 y con unas pocas observaciones entre Guernsey y Francia, este es su primer registro ibérico.
