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Los días de Birmania

Publicado el 04 octubre 2013 por Icíar
 
Los días de Birmania
Escritor: George Orwell
"No estamos aquí con otro propósito más que el de robar. El imperio británico es tan sólo un invento para conceder monopolios comerciales a los ingleses, o mejor dicho, a pandillas de judíos y escoceses".
Se ha escrito mucho sobre la época del imperio británico en la India, sin embargo, cuando encontré “Los días de Birmania” supe que no iba a ser una novela más ambientada en este tiempo, era la novela que George Orwell había escrito sobre esta época, que era también la suya, y vivida además desde sus propios orígenes anglo-indios. Me interesaba mucho el punto de vista que George Orwell, pudiera tener sobre el imperio británico, por esa capacidad analítica y crítica tan inteligente que como por ejemplo vemos en otras novelas suyas como: “1984” y “Rebelión en la granja”.
La novela se sitúa en un pueblecito de Birmania, en 1926, cuando formaba parte de la India Británica. Allí la vida de los ingleses gira en torno a un Club Europeo, “la ciudadela espiritual”, donde se refugian sus miembros, y de prohibido acceso a los nativos.
Flory es uno de estos oficiales, inmerso en sus privilegios de blanco, y aunque como él mismo reconoce, se encuentra “ya corrompido por el Oriente, es decir, ya no quería cambiar su whisky, sus criados y sus muchachas birmanas por el sopor de la plaza de armas", no por eso puede escapar a su estigma, la del inadaptado que no puede evitar interpretar lo que ve de forma diferente. Es crítico con los suyos: "estos canallas modernizados, asépticos y satisfechos de sí mismos” “¡qué lugar, qué gente, qué civilización sin creencias, basada en el whisky, Blackwood's y los cuadros de perros!”, y con un tema inagotable en sus reuniones: "la insolencia de los nativos y la debilidad del Gobierno, y los añorados días del Raj británico".
Así que de vez en cuando Flory "necesita escapar de sus queridos compañeros, los baluartes del Imperio", y como si fuera a casa de una fulana, dice de forma graciosa, se va a casa de su amigo el doctor, un nativo confiado y de buen corazón y que adora a los británicos, a los que ve como "los portadores de antorchas por la senda del progreso" que van a civilizar “a una raza inferior y degenerada". Y de aquí saldrán unas conversaciones de lo más interesantes sobre la época. 

Los días de Birmania

George Orwell


Cuenta también esta novela con una parte más intimista, que viene del lamento del protagonista, de la soledad que arrastra y del deseo de un alma que lo que de verdad anhela es compartir lo que en realidad le admira, piensa y desea. Anticipo que la trama se completará con la llegada de una mujer … porque no hay que olvidar que en aquellos tiempos, en la carrera 'universitaria' del matrimonio “cuando una mujer había fracasado en el resto de los lugares, lo intentaba como último recurso en la India, donde todos los blancos suspiran por ver a una mujer de su raza”.
Me despido con un chiste gracioso colonial que contaban los criados de estos oficiales, a propósito de sus borracheras. He aquí el perfecto repelente anti-mosquitos: "De noche, señor demasiado borracho para notar mosquitos; de día mosquitos demasiado borrachos para notar señor".
NOTAS:
  1. George Orwell. 1903-1950. Nacido de padres ingleses en Motihari, India, cuando formaba parte del Raj Británico.
  2. Dicen las malas lenguas que George Orwell escribió esta novela basándose en su propia experiencia, cuando estuvo destinado allí como policía de la Policía Imperial India en Birmania.
  3. Birmania hoy en día tiene otro nombre: Myanmar. El lugar de la novela es Kyauktada.
  4. Por supuesto, para no desentonar con otras culturas, para el birmano "una mujer estaba al nivel de una rata o rana".
  5. En esta novela queda muy bien descrito ese rasgo fundamental del inglés, que fue el de raza superior, y desprecio al nativo. Nativos que sin embargo, consideraban a los ingleses como algo superior. Para Orwell, a muchos de los ingleses que vinieron “no se les debiera haber permitido pisar Oriente" porque para ellos, "ellos estaban en Oriente para gobernar a un montón de cochinos negros de mierda que han sido esclavos desde el principio de los tiempos" … "con todas esas espantosas reformas y la insolencia que aprenden de los periódicos, en cierto modo, están volviéndose tan horribles como la gente de las clases bajas de Inglaterra".  Esta actitud tan común del ser humano, para mí es un ejemplo, que puede explicar la parte psicológica del conflicto Oriente Medio-Occidente. Hay también en este tipo de actitudes un germen del actual odio del los países de Oriente Medio a Occidente, de cómo un pueblo puede pasar del amor al odio sin haber superado, sin embargo, un sentimiento de inferioridad que pudieran arrastrar, algo parecido a un pueblo despechado.

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