Revista Ciencia

Muerte de una lechuza

Por Pin
Haciendo una pequeña ruta en la mañana de hoy por el litoral de Antromero me encontré con un cadáver de lechuza común Tyto alba en un prado. El cadáver estaba prácticamente entero, aunque ya bastante descompuesto, conservando una gran parte de las plumas, sobre todo de las alas y la cola.
Muerte de una lechuza
Es evidente que me entristece el hallazgo, la muerte de un animal tan emblemático como éste es siempre una mala noticia. Pero al menos me confirma que aún se encuentran curuxas en Gozón. Es evidente que por el lugar donde la encontré podemos descartar como causa de la muerte de esta lechuza el atropello por vehículos, que en todos los estudios sobre la mortalidad de la especie aparece siempre como la causa principal.
Muerte de una lechuza
Casualmente, en la excursión que hicimos la semana pasada por la ría de Villaviciosa encontramos los restos de otra lechuza muerta en similares circunstancias. ¿Qué puede haber ocurrido? Otros dos factores que causan bastantes bajas en esta rapaz nocturna son los disparos y la predación por parte de otros animales. El primero de éstos creo que se puede descartar, ya que no aprecié ninguna herida en el animal.
Muerte de una lechuza
En cuanto a la predación, es muy improbable. El principal depredador de la lechuza es otra rapaz nocturna, el búho real, que está ausente de la zona. El otro es el halcón peregrino, que podría cazarlas al amanecer o en las últimas horas de la tarde, periodo en el que ambos coinciden estando activos. Sin embargo, la lechuza no parecía desplumada, y las escasas plumas que se veían alrededor del cadáver parecían más bien el efecto de carroñeo por parte de zorros o córvidos.
Muerte de una lechuza
Por lo tanto, yo me inclino por causas naturales. Quizá esta lechuza haya muerto, simplemente, de hambre. Puede que ya a estas alturas del año sus presas mayoritarias, principalmente pequeños roedores, escaseen. Las lechuzas son capaces de criar un número variable de pollos, entre 3 y 6, que además pueden tener diferentes edades al eclosionar en momentos sucesivos. Consiguen con ello unas elevadas tasas de fecundidad, lo que redundará en un buen crecimiento de la población si hay presas suficientes en invierno. Sin embargo, si el invierno no es favorable, una buena parte de estos jóvenes morirá en invierno.
Muerte de una lechuza
La otra posibilidad es la que probablemente se os habrá ocurrido a alguno, que esta pobre lechuza haya ingerido alguna presa con veneno. Eso, me temo, nunca lo llegaremos a saber.


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